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jueves, 4 de febrero de 2010

La 'Dama de Ibiza' in memoriam

Ya lo tengo decidido. Si dentro de tres años no estoy muerto (pues entonces tendría 86 ) –y si lo estoy lo harán mis hijos–, pondré en el Diario de Ibiza una esquela por el centenario de la sustracción de esta terracota púnica, vendida por un ibicenco muy conocido (entonces sí que pondría su nombre) establecido en Palma de Mallorca.
Quizás algunos lectores recordarán una serie de artículos [Véase este mismo blog] míos donde trataba de los museos gafados de Eivissa, así como de las dos Damas de Eivissa, una en el Museo Arqueológico de Madrid y otra en el de Barcelona, así como un artículo de nuestro senador Pere Torres, publicados todos ellos a principios del pasado año.
Pero lo que los lectores de este Diario no saben es que yo fotocopié todos ellos, así como una foto de la pieza que está en Barcelona, y que entregué todo ello el 27 de marzo (número de entrada 7704) del pasado año al Consell Insular para que, además de lo que escribía en mis artículos, «el Consell haga los trámites y estudios jurídicos necesarios para que la Dama de Eivissa (pieza B-8538) y algunas valiosas que la acompañaban nos sea devuelta».
En el artículo del señor Pere Torres se mencionaba que el Ministerio de Cultura, a quien se dirigió para reclamar el retorno, entre otras, de esta magnífica pieza decía que «no tiene potestad, al no ser bienes de titularidad estatal pertenecientes a colecciones estatales». No sé si esto está escrito en castellano, pero para mí está en chino mandarín.

Lo que sí está claro es que ese ibicenco afincado en Palma de Mallorca pagó a excavadores clandestinos para explorar sin respeto los yacimientos del Puig des Molins y que lo hallado lo expuso en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona en 1914, y que la junta de museos de Barcelona lo compró. Aquí hay pues una receptación indiscutible de un expolio: esto sí que está claro y confío en que el silencio que ha seguido a mis denuncias sea debido a que algún abogado esté estudiando este expolio y que tendré, o tendremos, una respuesta satisfactoria.
Ojalá en lugar de la esquela que mencionaba al principio, y del epitafio que obligatoriamente la acompañaría, podamos todos ver en la próxima apertura del Museo del Puig des Molins (confiemos, después de doce años cerrado, según creo recordar) esta magnífica pieza en un lugar de honor.

Fernando Bertazioli en Diario de Ibiza.

martes, 24 de febrero de 2009

La Dama de Ibiza, Fernando Bertazioli

La Dama de Ibiza, expoliado a los ibicencos



Acabo de leer en el Diario del pasado domingo 22 de febrero que el Ministerio de Cultura ha contestado a una pregunta de nuestro senador, señor Pere Torres, asegurándole que no tiene potestad para decidir el destino de las Plaquetas de es Cuieram, ni sobre la ´Dama de Ibiza´, que se halla en el Museo Arqueológico Nacional.
Nuestro senador considera que estas piezas tendrían que exhibirse en la isla. Y aquí repite lo que yo escribí en este Diario el pasado 8 de enero y me complace que mi escrito no haya quedado sin respuesta.
Hay que tener en cuenta que de la catalogación oficial hecha en 1980 de las terracotas púnicas halladas en la isla nos encontramos que en el museo de Madrid hay el 21,48 por ciento y en el de Barcelona, el 22,14 por ciento, que figuran en este catálogo. Y si a esto añadimos las piezas que están por otros museos, más de la mitad de nuestro tesoro arqueológico nos ha sido expoliado.
Y digo bien, expoliado, pues la mayoría de las excavaciones hechas por aquellas fechas lo fueron con permisos oficiales y a veces también pagadas con fondos públicos, lo que no fue un obstáculo para que después las piezas halladas fuesen vendidas al mismo Estado, recompensando éste a los expoliadores que habían robado al Estado y a nuestro pasado.

«Uno de los excavadores oficiales -y aquí copio parcialmente lo que escribió María José Almagro Gorbea, que fue directora del Museo de Ibiza- que formó tal vez la mejor 'colección particular' fue don Antonio Vives y Escudero, que llegó a ser catedrático de Numismática de la Universidad de Madrid. Excavó durante largos años en el Puig des Molins con permiso oficial. Guardó en su casa todos los objetos encontrados, siendo posteriormente adquiridos a su familia por el Estado español, que había pagado también su descubrimiento. Esta riquísima colección, una de las mejores que ha salido de Ibiza, junto con la propia del Museo de Ibiza, se guarda en la actualidad en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, desde el año 1923».


Y una de estas piezas es la ´Dama de Ibiza´ (número de catálogo M. 36170). Se trata de una figura femenina de cuerpo entero sobre un pequeño podio, mide 47 centímetros de altura, representa seguramente a Tanit y aunque su estilo es típicamente ibicenco, ofrece algo de influencia siciliota y también ibérica, recordando por algunos detalles a las damas de Elche y de Baza; viendo los collares que lleva podríamos opinar que serían los precursores de las típicas emprendades actuales de nuestra isla.
De haber quedado en la isla posiblemente hubiera destronado a la diosa Tanit que todos conocemos (número de catálogo PM.1796).
Me gustaría ser abogado para descifrar lo que quiere decir lo que leo en la noticia del Diario, eso de que el Ministerio de Cultura no puede decidir sobre ello «por no ser bienes de titularidad estatal pertenecientes a colecciones estatales». Si el señor Vives cobró por su descubrimiento del Estado y después lo vendió a éste hay algo que no está claro. A mí me parece una chapuza o una estafa de primer orden y creo que el Ministerio de Cultura, que ha tenido el museo monográfico del Puig des Molins cerrado unos doce años (y ya veremos cuándo abrirá de nuevo), debería, para enmendar su actuación, encontrar la manera de devolvernos esta magnífica pieza que nos fue, entra otras, sustraída vergonzosamente.

jueves, 8 de enero de 2009

Los museos gafados, por Fernando Bertazioli


Ante todo quiero agradecer a Mariano Planells el haberme mencionado, entre otros, en su artículo del pasado domingo, donde confía en que llegará el día en que estos museos cerrados por obras, o por lo que sea, abrirán de nuevo sus puertas.
Con mis escritos he tratado varias veces este tema. Tanto sobre el Museo de Puig des Molins, cerrado para modernizarse y hacerlo visitable por personas con movilidad reducida, cierre que, si no recuerdo mal, debe ser desde hace doce años: una verdadera e intolerable vergüenza. Y por otro lado sobre el Museo Arqueológico de Dalt Vila situado en un marco incomparable, dentro de las casamatas del baluarte de Santa Tecla. Un museo precioso pero absolutamente inadecuado para personas que vayan en silla de ruedas por su reducido espacio y que parece tiene problemas de humedad, que se pueden subsanar; pero este museo tiene en su haber más de un siglo de existencia y esto gracias a las generosas donaciones de la Sociedad Arqueológica Ebusitana que, después de haber almacenado todas las piezas que habían encontrado y salvarlas del olvido en una vivienda cerca del Mercado, el Ayuntamiento de Ibiza, deseoso de que estas reliquias de nuestro pasado pudiesen ser conocidas, admiradas y estudiadas, cediera en 1907 el edificio de la Universidad que, junto con lo que había sido Capilla del Salvador, se abriese al público el Museo Arqueológico de Dalt Vila y que fuese una referencia a nivel mundial.
En lo que concierne al Museo des Puig des Molins, el 18 de octubre de 1935 se aprobó su construcción que debía estar terminada el 31 de diciembre de 1936. Pero cuando estalló la sublevación militar, éstos tenían otras preocupaciones y no precisamente culturales, teniendo que esperar hasta principios de 1965 para que se reanudaran los trabajos. Trabajos que actualmente se llevan a cabo para aumentar sus zonas de exposición, modificar accesos, remediar humedades (todo esto lo he leído en la prensa) y que lo mantiene cerrado, como decía más arriba, desde hace unos doce años. Este museo, que fue abierto al público en 1965, rodeado en parte por la necrópolis púnica con tres mil hipogeos está `gafado´ a pesar de esta formidable vecindad.
Si la mala suerte que parece que se ciñe sobre el Museo des Puig des Molins, muchísimo peor es el proyecto de trasladar el Museo de Dalt Vila en un edificio de nueva construcción en terreno de sa Joveria (probablemente cerca del nuevo hospital de Can Misses) es muchísimo peor decía, por diversos motivos:
1º.- Esto seria una afrenta a los miembros de la Sociedad Arqueológica Ebusitana que, con sus aportaciones y su esfuerzo, lo hicieron posible y que gracias a ellos Ibiza puede vanagloriarse de su inmensa riqueza púnica.
2º.- No creo que sea acertada la idea de su traslado donde está proyectado, pues apenas tendrá visitantes, por estar alejado de la ciudad. Será un simple almacén arqueológico y nada más.
3º.- Tenemos el Museo de Arte Contemporáneo que también tiene su historia, pues además de haber sido Sala de Armas cuando la guerra de la Independencia, oficiales franceses apresados en Bailén estuvieron presos en él, mientras los soldados napoleónicos se morían literalmente de hambre en su reclusión de la isla de Cabrera. Este museo con sus pinturas minimales (Mariano Planells ) podría ser trasladado allí, a sa Joveria. Las obras minimalistas, que por ser una corriente artística nacida en 1970, estarían rodeadas de edificios construidos a partir de ese año, lo que las haría más acordes con el entorno. Lo contemporáneo con lo contemporáneo.
La idea de Mariano Planells de poner el Museo de Arte Contemporáneo en sa Joveria y en su sitio instalar un gran museo púnico, es muy acertada, habiendo hallado, según parece, los restos fundacionales de la ciudad púnica y al estar este edificio dentro del recinto amurallado que es Patrimonio de la Humanidad. Al mismo tiempo, se podría guardar el de la Plaza de la Catedral y continuar su función actual anexo al nuevo museo, que se instalaría más abajo.
Y puestos a hablar de los museos arqueológicos sería quizás interesante que algunas piezas que fueron sustraídas y después vendidas principalmente a los museos de Barcelona y Madrid (donde está `la Dama de Ibiza´) por anticuarios, pintores y arqueólogos aficionados que saquearon tanto como pudieron los hipogeos del Puig des Molins (mis padres me contaron que los soldados vigilaban para impedir estos robos) lo que ocasionó que estas piezas fueran sacadas de su contexto, imposibilitando su datación precisa mientras los saqueadores se enriquecían con lo que se habían apropiado. Sería de justicia que algunas volvieran, aunque es interesante que los museos nacionales tengan una notable exposición de piezas ibicencas, para promocionar un poco más nuestra isla. Pero también sería de justicia que muchas de ellas nos fuesen devueltas para enmendar el expolio a que fuimos sometidos.

Enlace al Diario de Ibiza

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