Grupo Mariano Digital
jueves, 19 de junio de 2014
miércoles, 23 de enero de 2013
Oceana explora dos montañas submarinas pitiusas, repletas de peces y crustáceos
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| Logran imágenes de montañas submarinas casi inexploradas en la isla de Ibiza
(Foto: Tomada de Internet/ VANGUARDIA LIBERAL)
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La organización de conservación marina Oceana ha grabado con un potente robot submarino las primeras imágenes de dos montañas submarinas prácticamente inexploradas al oeste de Ibiza, revelando hallazgos geológicos y de especies hasta ahora desconocidos.
Las primeras imágenes de estas dos elevaciones marinas, a las que Oceana ha bautizado con los nombres de Nao Mound y Morrot de Formentera, han sido tomadas con un robot submarino que ha
jueves, 27 de diciembre de 2012
De sal y peces: Abel Matutes y Gabriel Cañellas
El anteproyecto de reforma de la Ley de Costas incluye un nuevo apartado en la disposición transitoria primera:
“No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, si los terrenos, a que estos se refieren, hubieran sido inundados artificial y controladamente como consecuencia de obras o instalaciones realizadas al efecto y estuvieran destinados a actividades de cultivo marino o a salinas marítimas se excluirán del dominio público marítimo-terrestre, aun cuando sean naturalmente inundables.”
De la noche a la mañana, con estas líneas incluidas en el anteproyecto de reforma de Ley de Costas, algunos concesionarios de proyectos de acuicultura o explotación de salinas han incrementado considerablemente sus arcas patrimoniales. ¿Quiénes son los agraciados?
El exministro con el PP Abel Matutes Juan es vicepresidente del Consejo de Turismo de la
viernes, 23 de noviembre de 2012
Valencia y Teruel también están usando parados para limpiar los montes quemados
Más de 200 parados limpiarán los montes quemados en la Comunidad Valenciana
Los desempleados que se nieguen serán sancionados con la pérdida de tres meses de prestación y hasta la extinción total
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ANTONIO GIL
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Incendios forestales en Ibiza, una plaga sin solución
El Gobierno obligará a parados a limpiar áreas calcinadas por incendios
Los desempleados que acepten cobrarán más y los que se nieguen podrán perder la prestación
Fundaciones y ONG también podrán pedirles obras de reparación
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| Zona quemada en Monda tras el incendio forestal de Sierra Negra, en el municipio malagueño de Coín (Málaga). / CARLOS DÍAZ (EFE) |
jueves, 2 de agosto de 2012
La policía local sanciona a cinco turistas que atraparon más de 200 erizos de mar
Andraitx: Los vecinos llamaron a los agentes al observar que un grupo de bañistas se estaba comiendo los animales vivos junto a las rocas de Cala Conills
El pasado martes a mediodía cinco visitantes que estaban en Sant Elm, todos ellos de nacionalidad francesa, decidieron dedicar la mañana a atrapar erizos de mar con una trampa. Recogieron más de dos centenares, según los agentes de la autoridad de
jueves, 24 de febrero de 2011
Las prospecciones petrolíferas son muy contaminantes
- Los sondeos precisan de lodos contaminantes que acabarán con la posidonia
- Cairn Energy iniciará la búsqueda a 35 millas de Ibiza
Desaparición de la pesca
Cotaminación por lodos
jueves, 5 de agosto de 2010
La pandilla del Sushi, por Arturo Pérez-Reverte
Lo han conseguido de nuevo, como era de esperar. El sushi de los cojones. Al atún rojo le echaron encima hace unas semanas, en la última reunión internacional del organismo correspondiente, celebrada en Qatar, otra sentencia de muerte. Como si no anduviera ya listo de papeles. España, presidente temporal de la UE, tenía que haber defendido la propuesta de restringir drásticamente el comercio de ese bicho. Lo hizo porque no había más remedio; pero con la boca pequeña y con nuestros representantes suspirando, aliviados, cuando la mafia pescatera, encabezada por los japoneses, tumbó la propuesta de incluir el atún rojo en el convenio internacional donde están leones, elefantes y otras especies en extinción.
Era de esperar. A los túnidos no los ven los niños en los delfinarios ni en el zoo, a la gente le importan un carajo, y además España tiene la mayor cuota de pesca de atunes existente en la comunidad europea. No la engullimos nosotros ni hartos de sake, pero da igual. El negocio lo mueven cuatro listos, y la gente que trabaja en eso no llega a dos mil quinientas personas, aunque eso sí: nueve de cada diez ejemplares terminan en Japón, donde se pagan de seis a doce mil mortadelos por ejemplar. Cómo no lo van a exterminar, mis primos. Y todo eso, después de una matanza larga y sistemática realizada con absoluta impunidad y con la complicidad activa o pasiva –por amor al arte, naturalmente– de conspicuas autoridades hispanas: Pesca, Medio Ambiente, Marina Mercante y otros organismos oficiales, que llevan dos décadas mirando hacia otro lado, dejando arrasar el mar sin mover un puto dedo. Por no hablar de los ecologistas: ahora muy flamencos con el atún, pero todavía hace poco tiempo, cuando algunos lo denunciábamos alto y claro, sólo tenían ojitos para las ballenas, que son más fotogénicas. No es raro, por tanto, que el director general de recursos pesqueros español dijese en Qatar aquello de «la prohibición habría sido un duro golpe». Supongo que por eso, para atenuar el duro golpe –sobre todo para algunos bolsillos concretos–, en los meses previos a la votación todas las embajadas japonesas del mundo, incluida la de Madrid, invitaron a comer sushi a funcionarios del ministerio correspondiente. Gente amable, los japos. ¿Verdad? Con sus kimonos y tal. Simpáticos muchachos.
Llevo casi quince años contando en esta página cómo se lo montan esos tíos y sus compadres. Cómo han tapado la boca a todo el mundo con argumentos industriales, ocultando que el beneficio es para unos pocos y el daño general, enorme. Irreparable. Nuestros fondeaderos mediterráneos están llenos de jaulas para la concentración y exterminio del atún, del que España es orgullosa, indiscutible, descarada líder mundial. No todo va a ser fútbol. Nuestros artistas atuneros –emprendedores, listos y con buena visión de futuro– empezaron, para guardar las formas y ante la sospechosa pasividad de las autoridades de pesca y marina, llamando al asunto criaderos y viveros. Choteándose de quienes sabían, y seguimos sabiendo, que el atún es un atleta del mar que no se cría en cautividad. Lo que se hace con él es cercar los grandes bancos migratorios que nadan próximos a la costa, sin importar peso ni edad, meterlos en jaulas de engrase donde son imposibles la reproducción y el desove, atiborrarlos de pienso y matarlos en masa cuando están gordos.
Que en España sólo se concedieran, para mantener el paripé, cuatro licencias para esta clase de pesca, nunca fue problema: durante años me crucé en el mar –fondeaba junto a ellos en Formentera– con barcos franceses o italianos traídos para la faena. Y así, haciendo encaje de bolillos con la legislación europea, localizando el atún con avionetas, cercándolo con tecnología ultramoderna, buscando cada vez más lejos, en Sicilia y las costas de Libia, y llevándolo en jaulas remolcadas a los lugares de concentración y matanza, cuatro linces se han hecho de oro, mientras el atún cimarrón que durante siglos estuvo cruzando el estrecho de Gibraltar, riqueza plateada y roja que salpicó la jerga ancestral de nuestras almadrabas con palabras griegas, latinas y árabes, se extingue sin remedio. Pesca de vivero, ha estado llamándolo la pandilla del sushi, los golfos depredadores y sus compadres: esos funcionarios de mariscada y cómo te lo agradezco, que ahora, ya con el asunto sin vuelta atrás, admiten, cuando se les da con el paisaje en los morros, que bueno, que tal vez. Que podría ser. Que tal vez la aplicación de las medidas de control en años anteriores fue poco estricta. Menuda tropa. A seis mil y pico euros el atún, habrían sido capaces de exterminar a su padre, si nadara.
XL Semanal
El atún rojo, al borde de la desaparición
Cuando en el año 92 el Gran Banco de Terranova, que había albergado la mayor pesquería de bacalao del mundo, colapsó se declaró la veda de esta especie en todo el Noroeste Atlántico, pero la medida llegó demasiado tarde y casi dos décadas después apenas sí se perciben signos de recuperación.
Las alarmas sobre la mala salud del stock pesquero ya se habían disparado años antes porque existían datos contundentes, como que el tamaño de los ejemplares era cada vez más pequeño y el número de capturas menor. Se continuó con la sobreexplotación y en junio del 92, cuando los arrastreros no encontraron bacalao suficiente para llevar a las factorías, se certificó oficialmente su defunción. Todo el sector vinculado al negocio del bacalao en Canadá se vino al traste y de la noche a la mañana se acabó con una actividad que venía desarrollándose desde hacia 400 años, rompiendo el mito de que los recursos marinos son inagotables.
El caso del bacalao de Terranova, calificado como desastre medioambiental, social y económico provocado principalmente por una mala gestión de los recursos, ha demostrado que cuando se llega a ciertos límites se altera tanto la dinámica de un ecosistema que es prácticamente imposible revertir la situación. Esta experiencia debería servir de ejemplo de lo que nunca debe hacerse, pero años después la historia se repite y, actualmente, existen numerosas especies que tienen todas las papeletas para acabar como el bacalao canadiense y una de ellas es el atún rojo.
Soplan malos vientos para esta especie en el Año de la Biodiversidad. Aunque desde hace tiempo se ha capturado mucho más de lo recomendable, a partir de los años 90 la situación se agrava, la causa principal es la gran demanda del mercado asiático, especialmente el japonés, que utiliza cantidades ingentes de esta especie para elaborar dos platos que se han popularizado mundialmente, el sushi y el sashimi.
Los precios que alcanza, a partir de entonces, son exorbitantes, en consecuencia la tecnología pesquera se sofistica, además comienzan a proliferar en el Mediterráneo las granjas de engorde, en las que los atunes pasan entre seis y ocho meses tras ser capturados en espera de que llegue el momento más propicio para su venta.
La situación se acerca peligrosamente a un riesgo de extinción comercial. Se estima que el stock de reproductores está entre un 14% y un 35% con respecto a hace 50 años.
Se ha llegado a esta situación en principio por la sobrepesca y se ha agravado con las granjas, ya que esta práctica es la responsable de la desaparición de una gran parte de los reproductores en la última década y además hasta hace poco los ejemplares de jaula no eran contabilizados como pesca con lo que los datos de captura que se manejaban estaban bastante alejados de la realidad.
"Se acabaría con una tradición pesquera de miles de años de antigüedad, continúa evidentemente tendría repercusiones económicas, pero lo más grave es que se generaría un desequilibrio en las redes tróficas. El atún rojo es un gran depredador y su pérdida tendría unas consecuencias difíciles de prever".
En los últimos años entre los proyectos de investigación orientados al conocimiento de especies marinas de interés comercial ha destacado TUNIBAL, dirigido por el Instituto Español de Oceanografía y en el que ha participado Ignacio Catalán, y que tiene como principal objetivo determinar la influencia que tienen las condiciones ambientales sobre el éxito reproductivo del atún rojo y de la ecología larvaria de esta especie y afines en el mar balear. Lo que ha mostrado esta investigación es que la zona sur de Baleares es una de las más importantes del mundo para la puesta del atún rojo.
"Las aguas atlánticas que entran por Gibraltar son menos salinas que las mediterráneas y cuando llegan a Baleares se encuentran con una barrera topográfica, comenta Catalán, que genera remolinos anticiclónicos –en el sentido de las agujas del reloj, reteniendo huevos y larvas. En esta área los atunes vienen a hacer su puesta, concentrándose las migraciones reproductivas y, precisamente, por estar muy localizadas en una zona relativamente pequeña son muy vulnerables a la pesca".
El Govern balear, muy implicado en la defensa de la especie, promovió la creación de un santuario en el que se protegiese al atún durante la época de reproducción, elevando una petición al Gobierno central. La medida, en opinión de Catalán, es interesante siempre que esté bien gestionada y cuente con el consenso de los miembros del ICCAT, Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico, porque la zona habría que vigilarla para evitar incursiones.
La triste realidad es que hasta el momento todas las soluciones que se han propuesto no han dado resultados. Uno de los últimos intentos ha sido incluir al atún rojo en el apéndice uno del Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que en la práctica hubiera supuesto la prohibición del comercio internacional del atún, pero este cartucho se agotó el pasado mes de marzo en la Convención de Qatar, cuando la prohibición fue rechazada lo que, según muchos expertos, puede suponer la condena de la especie.
Recuperación
El ICCAT estima que para que hubiera una probabilidad de recuperación del 50% en 2023 serían necesarias medidas como el cierre de las pesquerías durante varios años. Por el momento, en 2010 las cuotas de captura para el Mediterráneo y el Atlántico este (13.500 toneladas) se han reducido un 40% con respecto a 2009.La puesta en marcha desde 2006 de planes de recuperación con medidas de control más exigentes, como observadores a bordo de los cerqueros o la documentación de todas las transferencias de capturas, incluidas las de las jaulas, han hecho que al menos los datos que se tienen sobre la especie están más cercanos a la realidad. También hay indicios de un ligero aumento de las poblaciones de juveniles, aunque no son relevantes para la gestión actual, ya que el atún, que puede vivir hasta los 35 años, no se empieza a reproducir hasta los cuatro.
El marcaje electrónico y seguimiento vía satélite de ejemplares está permitiendo conocer muchos aspectos del atún rojo que podrían ayudar a la especie en el futuro. Así se sabe que este pez realiza grandes migraciones, que puede alcanzar hasta los 1.000 metros de profundidad y que las poblaciones del Atlántico oeste (Norteamérica, y Golfo de México) y las del Atlántico este y Mediterráneo coinciden en ciertas zonas por lo que la gestión de ambas debe ser conjunta y no separada en dos grandes bloques como se ha hecho hasta ahora.
En cuanto a la cría en cautividad se ha conseguido que el atún rojo realice puestas, pero no se trata de doradas o lubinas, comenta Catalán, y el mayor problema es que hay que lograr que los ejemplares alcancen una talla, para lo que se necesitan piscinas enormes y muchísimo alimento.
La pérdida de una especie siempre es un desastre irreversible y de consecuencias imprevisibles y más aún cuando se trata de una especie depredadora y emblemática como el atún, con características tan poco comunes entre los peces como el mantenimiento de su temperatura corporal varios grados por encima del medio ambiente –condición que le permite moverse desde los trópicos hasta cerca del Círculo Polar Ártico–, la complejidad de sus rutas migratorias y otras muchas incógnitas todavía no desveladas sobre sus ciclos vitales.
Elena Soto, Baleolópolis
martes, 13 de octubre de 2009
Lo sostenible, Rafael Vargas






Fue para echarse a temblar cuando el Ayuntamiento de Ibiza creó una concejalía de apellido ´sostenible´. El nombre no lo recuerdo, en la confusión creada con tanta cosa sostenible, pero desde aquel instante una fiebre constructora, ésta sí sostenida, no dejó un metro libre de cemento. Es la misma contradicción de los que predican lo sostenible como esencia de la moderación y la ecología, pero se alarman más que nadie cuando no se venden coches y luchan a brazo partido para que suban de nuevo las ventas de uno de los inventos más contaminantes conocidos.
Ahora CCOO exige –este sindicato siempre exige– «la puesta en marcha en las Pitiusas del pacto por una movilidad sostenible como instrumento para alargar la temporada turística». Para quien no lo entienda, aclara el sindicato que ello «nos permitirá caminar hacia un nuevo modelo de crecimiento ambiental y socialmente sostenible». Y así esperan «lograr empleos lo más sostenibles posible». No ven algunos la contradicción de querer más turismo con menos contaminación, cemento, ruidos, carreteras, basuras y excrementos. A más turismo habrá más de todo eso. Los progresistas que ganan elecciones en base a renegar del cemento no quieren renunciar a la causa última del cemento que es el turismo y, cuando éste baja, en lugar de estar contentos quieren enmendarlo como sea. Viven la contradicción de querer a la vez una cosa y su contraria. Pero no están solos. El progresismo va delante en esa idea del avance indefinido sin contraprestaciones y la derecha de encefalograma plano le sigue acomplejada porque da votos el prometer la luna sin trabajos ni penas, sin renuncias a nada. Se parecen ambos en el vacío de ideas y la inconsistencia entre declaraciones y hechos. Cuando la realidad destapa sus contradicciones no parecen replanteárselo y pensar que algo no cuadra: todos quieren que vuelva a subir el consumo. Nos tienen aterrorizados con el fin del mundo esos que hacen protocolos de Kioto para no cumplirlos, pero cuando por la única via posible, quemar menos carbón y petróleo por la crisis, les llega el bajón de las emisiones de CO2 que decían perseguir, todos quieren salir de esto aumentando el consumo, lo que irremisiblemente llevará a volver a quemar a tope y aumentar las denostadas emisiones.
Los de aquí buscan un turismo hipotético: rico y manirroto, abundante, desestacionalizado (ese horrible vocablo), educado, silencioso, admirador de nuestras esencias culturales, respetuoso con el medio ambiente y cumplidor de las normativas. Y traen un turismo masivo, bullicioso, más bien pobretón, discotequero y drogota, poco alfabetizado, incumplidor de leyes o normativas y estacionalizado en dos meses de verano. Es la contradiccion inherente a las imprescindibles agencias de viaje que organizan el turismo: anuncian y venden los paraísos de paz que la gente busca, y destruyen la paz en cualquier lugar donde la haya cuando llevan allí a los turistas. En una situación prolongada de crisis del turismo, en Ibiza habría que plantearse otra vez lo de irse a Argentina. Carreteras, cemento, hoteles, depuradoras, todo eso sobraría y los ecologistas ni tendrían trabajo ni de qué quejarse. Es previsible que como único crecimiento sostenible entonces quedara el del Consell y los entes políticos y sindicales que justifican su gravosa voracidad en la supuesta necesidad de pensar cómo sacarnos de la crisis del turismo.
Sostengo que lo que no se sostiene es la lógica de cuantos usan el término sostenible.
domingo, 30 de agosto de 2009
Sigue la contaminación profunda de Formentera

Oxigena el entorno marino como el Amazonas la superficie del planeta. Su presencia favorece el desarrollo de especies animales a su alrededor. Es la posidonia oceánica, planta endémica del Mediterráneo cuyas praderas, que alfombran la Reserva Natural de ses Salines, fueron declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1999. Son el pulmón del Mare Nostrum. Un potenciador de la vida submarina que está muriendo en silencio.
Los vertidos de aguas fecales expulsados desde los emisarios de Ibiza y Formentera están acabando con esta planta y con varias de las especies que antes poblaban en cantidad las aguas pitiusas. El peligro que padece este ecosistema ha sido denunciado por el biólogo y submarinista Manu San Félix. Sus inmersiones diarias y las instantáneas que captura bajo las orillas formenterenses son el mejor testimonio de un cáncer que se está comiendo poco a poco uno de los fondos más ricos y espectaculares del mundo.
"El principal problema es que, como está debajo del agua y no se ve, nadie hace nada", lamenta el investigador. El último vertido de aguas fecales expulsado por el emisario de Formentera, denunciado por San Félix el pasado 21 de agosto, encendió todas las alarmas. Una sobrecarga en el caudal de la depuradora formenterense, unido a la "mala gestión de su responsable", según destacaron desde el Consell de Formentera, provocaran que esta infraestructura vertiera al fondo marino aguas nocivas para el entorno de la reserva.
Lo más grave es que no se trata de un problema puntual. "Esto lleva pasando todos los veranos desde hace más de 20 años", denuncia San Félix, quien puntualiza que no se debe sólo a un mal funcionamiento del emisario de Formentera. "Las aguas mal depuradas de los emisarios de Sant Francesc de s'Estany y Talamanca, en Ibiza, perjudican también al fondo marino de Formentera», abunda. Y es que los vientos de levante arrastran hasta la menor de las Pitiusas las aguas que salen de los emisarios ibicencos. Su alto contenido en materia orgánica y, en algunos casos, bacterias, asfixia poco a poco el vergel de la Reserva Natural de ses Salines.
Desde la organización ecologista Greenpeace apuntan como clave del problema el "desmedido desarrollo urbanístico y turístico que se ha llevado a cabo en las islas sin que, en un primer momento, se contara con unos equipamientos adecuados para gestionarlo". En la pitiusa menor, esta tara se hace patente, sobre todo, en temporada alta. Formentera está experimentando un repunte turístico considerable, ignorado por sus vecinas baleares. De hecho, es la única isla cuyos resultados de ocupación no han empeorado con respecto al año pasado, como consecuencia de la crisis. Es, con diferencia, la isla del archipiélago balear con mejores resultados turísticos.
En esta tesitura, la depuradora con que cuenta la isla está preparada para soportar la actividad derivada del uso de 14.000 personas, cuando en su momento álgido (hace unos días) puede llegar a tener que hacer frente a 40.000.
Extinción
Los efectos de esta contaminación están pasando factura a la fauna submarina del enclave. Hasta la fecha son varias las especies que, o han desaparecido, o se encuentran en grave riesgo de hacerlo. A parte de la posidonia oceánica, "moribunda", según San Félix, las comunidades de algas fotófilas, que viven en las zonas bien iluminadas, como es el caso de las hasta ahora claras aguas de la reserva, "han muerto prácticamente todas", destaca el biólogo, que, al mismo tiempo, recuerda su "altísima importancia en el ecosistema marino".
La eutrofización, enriquecimiento de nutrientes de un ecosistema, en este caso, a consecuencia de los vertidos de aguas fecales cargados de materia orgánica, provocan que especies de algas invasoras puedan penetrar con más facilidad en la reserva. "En un escenario enfermo es más fácil", subraya San Félix. También están pereciendo varias clases de bivalvos, especies marinas con dos conchas, como las almejas. "Los caballitos de mar han desaparecido prácticamente", destaca el investigador, quien hace hincapié en que, además, la abundancia de nutrientes en las aguas propicia la aparición de bancos de medusas.
"Como predijo Julio Verne en su libro 20.000 leguas de viaje submarino, en el mar acabará habiendo sólo calamares y otros cefalópodos", apunta, con resignación, San Félix.









