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miércoles, 28 de mayo de 2014

Puig des Molins: Cien años ya, por Fernando Bertazioli

Los unos excavaban con permisos del Estado más o menos válidos y los otros a hurtadillas y por su cuenta, pero, debemos aclarar que tanto los oficiales como los clandestinos fueron todos ellos una banda de saqueadores, explotadores y ladrones de sepulturas de la necrópolis (...)» Estas frases salen de una obra de María José Almagro Corbea, que fue directora del Museo del Puig des Molins en los años sesenta: ´Corpus de las terracotas de Ibiza´ (Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense, Madrid 1980, tomo XVIII con 348 páginas y 215 láminas). Es un libro interesantísimo, pues así nos enteramos de que de las 768 terracotas catalogadas, solamente hay en Ibiza 313, en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid se conservan 162 y en el de Barcelona, 167.
También es interesante saber cómo estas dos importantes colecciones de los museos de Madrid y Barcelona fueron a parar allí.
Uno de los excavadores que formó tal vez la mejor colección particular fue don Antonio Vives y Escudero, de origen mallorquín, que llegó a ser catedrático de Numismática de la Universidad de Madrid, que excavó durante largos años con permiso oficial y en franca controversia y largos pleitos con don Carlos Román Ferrer, que era director del Museo Arqueológico de Ibiza. Todos los objetos encontrados los guardó en su casa, siendo años después adquiridos a su familia por el Estado, que había pagado también su descubrimiento. Entre las piezas compradas figuraba la ´Dama de Ibiza´ (M. 36170), que hemos podido ver últimamente en televisión a raíz de la reapertura, después de una magnífica remodelación, del Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
Pero si mucho habría que decir de esta colección, pasaremos a la de Barcelona, que también, por su singular adquisición, es digna de mencionar. En este caso me viene a la memoria la cómica película ´Con faldas y a lo loco´, donde Jack Lemmon responde al sorprendido Tony Curtis: «Nadie es perfecto». Y esto le va como un guante a don José Costa Picarol, ibicenco de nacimiento, establecido en Palma, anticuario, dibujante, caricaturista y propietario de la galería de arte Galería Costa, donde yo compré, de segunda mano, un libro de un auto de fe de 1692 en Palma, donde 98 conversos abandonaron su vida terrenal. En esa galería muchos pintores ibicencos y de otros lares –la mayoría de gran valía, como Santiago Rusiñol, Casas, Ferrer Guasch, Tur de Montis, etc.– expusieron sus obras. Picarol era un hombre con grandes inquietudes artísticas y culturales, lo que motivó que en su caserón de Dalt Vila, cerca de la catedral, donde nació y vivió, el Ayuntamiento de Ibiza colocase una placa en la fachada y que tenga calles con su nombre en San Antonio, Ibiza, Palma, etc.
Pero también es lamentable –y aquí repito el antedicho «nadie es perfecto»– que Picarol pagara durante años a varios excavadores clandestinos para que exploraran sin respeto los yacimientos ibicencos. Así llegó a reunir un rico y numeroso lote de objetos que en el año 1914 expuso en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona, como buen negociante, con fines lucrativos. Afortunadamente, su colección fue adquirida en su totalidad por la Junta de Museos de aquella ciudad y forma el grueso

lunes, 26 de noviembre de 2012

El asentamiento romano en Canarias pudo ser una factoría de púrpura


EL VALIOSO TINTE SE HACÍA CON MOLUSCOS carnatina



PUERTO DEL ROSARIO (FUERTEVENTURA), 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
   El equipo de arqueólogos que trabaja en el yacimiento de Isla de Lobos, al norte de Fuerteventura, ha hallado tras la finalización de la primera fase de excavación nuevos datos sobre el que podría ser el primer asentamiento estacional de una población romana localizado en Canarias.
   Después de llevar a cabo una primera excavación exploratoria antes del verano, y reanudados los trabajos de prospección tras el mismo hasta el presente momento, el equipo científico que conforman técnicos del Cabildo de Fuerteventura, el Museo Arqueológico de Tenerife y la Universidad de La Laguna han concluido este mismo fin de semana la primera etapa de los trabajos de campo.
   Los primeros sondeos permitieron identificar ente otros materiales restos de cerámica --presumiblemente de torno-- y numerosos fragmentos de conchas de Thais haemastoma, lo que popularmente se conoce como carnadilla, un molusco utilizado en el periodo imperial romano para la elaboración de la púrpura, un valioso tinte.
   En estas últimas semanas han comenzado a aparecer restos de estructuras constructivas cuyo hallazgo sigue, a falta de investigaciones más detalladas, en la línea de que el yacimiento podría estar relacionado con la existencia de un asentamiento para la industria manufacturera de la púrpura romana.
   La tipología y la técnica de elaboración de los materiales hallados indican que este asentamiento puede corresponder a un periodo enmarcado entre los siglos I a.C. y II d.C. También es destacable la aparición de muros, restos de cerámica y miles de fragmentos de carnadilla fracturados siguiendo un mismo patrón, hecho este último asociado a una manipulación intencionada y estandarizada que

sábado, 13 de octubre de 2012

Fenicios, los señores de los mares: 7 videos

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Siete videos, que resumen un excelente programo realizado sobre los fenicios. Los señores de los mares. Prepárese a pasar un buen rato.

miércoles, 19 de enero de 2011

Hallan en el Castillo restos de la ciudad fenicia que sustituyó a sa Caleta


Los arqueólogos han hallado lo que presumiblemente es el origen de la ciudad de Vila. Las obras de reconversión del Castillo en un Parador han puesto al descubierto restos de muros de época fenicia (datan de finales del siglo VII y principios del VI a. C.) que podrían ser de la ciudad que construyeron cuando abandonaron el poblado de sa Caleta. Además, se han encontrado restos de casas de época púnica y lo que parece ser la estructura de un templo romano, que afectan a las rampas de salida del ascensor del aparcamiento de es Soto. El Consell ha pedido una alternativa para salvar estos restos de importante valor histórico y poder museizarlos.

IBIZA | E. RODRÍGUEZ / C. NAVARRO Las excavaciones arqueológicas de las obras del Castillo han puesto al descubierto restos de la antigua ciudad fenicia, que se ubica en el tiempo entre finales del siglo VII y principios del VI a. C. En principio se trata de un hallazgo con una importancia histórica comparable al del poblado fenicio de sa Caleta, declarado Patrimonio de la Humanidad. De hecho, los vestigios desenterrados ahora por las obras del Parador se corresponderían, según las fuentes consultadas, con la ciudad fundada en la acrópolis de Dalt Vila tras el abandono del asentamiento de sa Caleta.

Además de los restos de muros de un barrio de la antigua ciudad fenicia, los arqueólogos han encontrado vestigios de casas púnicas y los cimientos de lo que parece un templo de época romana. Las fuentes apuntan que no se trata de un barrio extenso, sino «un compendio de fases constructivas», entre las que destacan los muros, algunos de hasta un metro, del primer asentamiento fenicio en Vila.

El hallazgo se ha descubierto en la zona donde se proyecta construir las rampas que conectarán la salida del ascensor con la casa del Gobernador por un lado y la Almudaina por otro (ver gráfico). Este ascensor unirá el corredor subterráneo de acceso al aparcamiento subterráneo de es Soto con el interior del Parador. Fuentes de la empresa constructora aseguran que hace una semana se remitió el informe arqueológico al Consell. Dada la importancia aparente de los restos destapados, los miembros de la ponencia técnica de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico Artístico (Ciotupha) se desplazaron hasta el Castillo para analizarlos.

La Ciotupha aún no ha tratado este asunto pero la institución ya ha pedido que se presente una alternativa con otra salida desde los ascensores para no afectar a los restos hallados, con la idea de que se puedan museizar para mostrarlos al público. Hace unos meses, en la boca del ascensor se halló una estructura de paredes de época púnica y al seguir con la excavación por la zona donde se prevén las rampas de salida del elevador han aparecido recientemente unos muros más antiguos, del asentamiento original de época fenicia.

Estructura de un templo romano
La primera huella humana conocida en la isla es de origen fenicio. A las generaciones que siguieron a los primeros pobladores, llegados de Oriente, se les denomina púnicos (a partir del siglo VI a. C.) En la isla se han hallado numerosos yacimientos púnicos, pero del origen de la colonización fenicia solo se había descubierto hasta ahora el poblado de sa Caleta. Los especialistas ya apuntaban que la ciudad fenicia empezó a construirse en la acrópolis, la parte más alta de la ciudad, pero no se habían hallado evidencias de ello. En este punto radica la importancia de este descubrimiento.

Los arqueólogos también han hallado una estructura rectangular grande que se remonta al siglo I d. C. con la estructura de un pódium que parece ser el vestigio de un templo romano. Este tipo de edificios eran salas rectangulares con una plataforma elevada sobre la que descansaban columnas. En el Castillo se ha destapado parte de la zona elevada. Hasta ahora tampoco se había desenterrado en la isla nada similar. Las fuentes consultadas apuntan que es lógico que este tipo de edificio se construyera en la acrópolis, donde en época romana se concentraba la vida administrativa y los edificios más importantes de la ciudad.

Las rampas de salida
El Consell ha pedido que se busque otro recorrido de salida del ascensor que conectará el futuro Parador con el aparcamiento subterráneo de es Soto para no afectar a los restos de la ciudad fenicia desenterrados ahora.

Diario de Ibiza

sábado, 16 de octubre de 2010

Un cañón del siglo XVI en las obras de dragado del Botafoc

PALMA.- La Autoridad Portuaria de Balears (APB) ha informado al Consell Insular de Ibiza del hallazgo de un cañón y trozos de madera en las obras de dragado de la zona del Botafoc del puerto, donde se están construyendo los nuevos muelles.

Como medida preventiva ante la posible aparición de nuevos restos, la dirección de la obra ha procedido a delimitar y proteger el área donde se han encontrado los materiales y continuar las obras de dragado a una zona alejada del área delimitada.

Fue el pasado 8 de octubre, durante los trabajos de dragado de la embarcación Santamar 222, cuando se recuperaron del fondo marino de la zona de obras un cañón y restos de maderamen.

Aprovechando la paralización de los trabajos de dragado durante esta semana por causas meteorológicas, se procedió a dos inspecciones submarinas por parte de los arqueólogos responsables de la obra en las que se encontraron más restos de madera pero no de armamento.

Por este motivo, se delimitará la zona mediante el uso de boyas y se efectuarán en breve más inmersiones para establecer la posible existencia de más restos y su estado de conservación.

El cañón, una posible culebrina de los siglos XVI o XVII, y el maderamen se encuentran actualmente sumergidos en agua salada a la espera de ser trasladados donde designe el Consell Insular d’Eivissa.


Mallorcadiario

viernes, 2 de julio de 2010

¿Los Borja en Ibiza? Fernando Bertazioli



 Cuando leí la biografía de los Borja, procedentes de la valenciana Játiva, me di cuenta de que las relaciones entre Valencia e Ibiza, Játiva e Ibiza, eran abrumadoras. "Algún día descubriremos exactamente las relaciones que mantuvieron Ibiza y los Borja" escribí entonces en algún sitio.
Ahora las reflexiones de Bertazioli avanzan por el mismo camino, lo cual me supone una gran alegría.
Cuando algún historiador ibicenco -libre de la infección académica del catalanismo- emprenda el estudio de la historia entre Valencia e Ibiza nos llevaremos algunas sorpresas muy interesantes, entre las que la ocultación del vaso o santo Grial no será la más señalada.
Reproduzco el artículo de Bertazioli:

He leído una vez más un libro sobre ´Los Borja´ de Joan F. Mira, dedicado a una familia valenciana que entre los años 1378, en que nació el que en 1454 sería Papa con el nombre de Calixto III y el último de su estirpe, el cardenal César Borja, que fue arzobispo de Sevilla y Toledo y murió en 1645, contó con dos Papas, once cardenales (sin contar otro que renunció) y además... ¡un santo!, San Francisco de Borja, fallecido en 1572.
Una familia salida de la nada, o casi, donde un clérigo de Játiva llegó a la sede de San Pedro, con el enorme poder que representaba, y en la que un sobrino de éste, Calixto III, 38 años más tarde, en 1492, fue elegido Papa con el nombre de Alejandro VI.

Calixto III fue elegido Papa el mismo año que los turcos conquistaban Constantinopla y Alejandro VI lo fue en 1492, año de la expulsión de los judíos y del descubrimiento de América.
En aquella corte papal y antes en la del cardenal, rodeados de valencianos, catalanes y mallorquines catalani, de sobrinos y parientes nepoti (sobrino), de donde viene el vocablo actual de nepotismo, los artistas, arquitectos, escritores y pintores tuvieron grandes oportunidades, pero también hubo vidas licenciosas, con hijos bastardos incluidos, de los cuales el clero en aquellos tiempos no estuvo excluido. Esto hizo que los Borja (Borgia en italiano) por no ser italianos, por ser unos intrusos en la sede romana, fuesen obsequiados con una frondosa leyenda negra, unas veces verídica y otras sólo leyenda.

Pero el objeto de este artículo no es hacer el historial de esta familia valenciana, que para esto hay que tener capacidad y conocimientos que no tengo. Pero lo que sí tengo, modestia aparte, es un cierto sentido de observación, de reflexión, de comparación.

Al leer este libro me llamó poderosamente la atención el escudo de armas del Papa Alejandro VI, escudo que figura en el techo de una sala de los Apartamentos Borja del Vaticano y en el Misal de Navidad del Papa. Es un escudo de figura italiana, partido verticalmente en dos, en la parte izquierda hay un toro rojo y en la derecha tres anchas bandas horizontales negras; cubierto con la tiara papal y debajo una media luna y naturalmente, como todo escudo de Papa, están detrás las llaves de San Pedro. ¿Y qué tiene de particular este escudo? Pues simple y sorprendentemente que en la pila para agua bendita de la iglesia ibicenca del Convent, Santo Domingo, tenemos este escudo esculpido en el fondo. Este escudo es de figura moderno-francesa y tiene los mismos motivos que los escudos de Alejandro VI, pero no los signos papales. Partido verticalmente por la mitad, tiene en su mitad derecha una media luna y en su mitad izquierda, en su cuarto superior hay un toro y en su cuarto inferior tres bandas, o sea, los dos escudos tienen las mismas armas, exceptuando los atributos papales del primero. El que está en la pila de la iglesia está cubierto con una corona que parece ducal y detrás aparecen las extremidades de una Cruz de Santiago, o sea que podría ser el escudo Borja de los duques de Gandía, cuyo ducado compró al rey Fernando II, el Católico, Alejandro VI, que entonces era cardenal, para su hijo Juan, fallecido en 1497.

Si a esta historia heráldica le añadimos el retablo gótico-tardío de Jesús, entonces la cosa no se complica, sino que se complementa. Me explico: los Borja eran originarios de Játiva, pues bien, en la Colegiata de esta población hay un retablo cuya estructura y distribución de las tablas centrales, de las que las rodean, así como las siete más pequeñas de su base o predela parecen de dimensiones idénticas, siendo, eso sí, diferentes los motivos pictóricos. A primera vista parece que ambos retablos hubiesen salido de las mismas manos. Si a todo esto le añadimos que, según los expertos el retablo de Jesús fue hecho en los años a caballo entre los siglos XV y XVI, que coinciden con el auge de la familia Borja y con un viaje que hizo el futuro Papa por Valencia, creo que hay una base muy sólida para investigar cómo este magnífico retablo vino a Eivissa, a la iglesia de Jesús, que estaba a cargo de frailes franciscanos, que después serían reemplazados por los frailes dominicos que construirían la iglesia del Convent en Dalt Vila.

Durante la guerra civil española, siendo mi padre, Carlos Bertazioli, un miembro destacado del Comité Antifascista de la ciudad, hizo desmontar el retablo y ponerlo en el interior de la Banca Matutes para salvaguardarlo.
Y ahora añado: ¡historiadores, a trabajar!


Diario de Ibiza

martes, 9 de marzo de 2010

Arturo Pérez-Cabrero, arqueólogo, periodista y promotor de Ibiza

Necrópolis del Puig des Molins y guía turística de Pérez-Cabrero | Ayuntamiento de Ibiza
  • Arturo Pérez-Cabrero fundó la Sociedad Arqueológica Ebusitana
  • 'La arqueología era un hobby y las piezas se repartían como cromos'


En la solapa de Pérez-Cabrero se multiplicaban las medallas de reconocimiento: primero, las de su alistamiento voluntario en Cuba y Filipinas y después, la de su defensa en la mejora de las comunicaciones marítimas con Ibiza. En su currículum, y aunque sin distintivo, figura también como pionero en las excavaciones arqueológicas y fundador de la Sociedad Arqueológica Ebusitana.
Hijo de un coronel de Infantería, Arturo Pérez-Cabrero pasó su juventud entre Madrid y Barcelona, ciudades a las que su padre era destinado y donde él pudo ampliar sus estudios. Muerto su progenitor, regresó a su Ibiza natal.
En 1890 comenzó a desarrollar su faceta periodística como redactor de semanarios y diarios locales de la época. Hasta final de siglo, su vida transcurrió entre lo militar –participó como voluntario en las guerras de Cuba y Filipinas– y la Administración pública como oficial de Hacienda y secretario del Ayuntamiento.
Su trabajo por la modernización de Ibiza comenzó en la última década con las obras del puerto, el alumbrado de la ciudad y la creación de una línea marítima con Barcelona. Con el cambio de siglo, tres cruces al mérito militar y otra al naval, Pérez-Cabrero volvió su mirada al pasado ibicenco. En 1903 fundaba la Sociedad Arqueológica Ebusitana.
"Se creó la Sociedad porque ya se estaban produciendo hallazgos. Sus fundadores eran intelectuales y profesionales liberales", afirma el director del Museo Arqueológico de Ibiza, J. H. Fernández. Una vez fundada, se buscó un director, un puesto que recayó en Juan Román  Calbet: profesor, licenciado en Derecho y aficionado a la arqueología y la numismática.
Tras los ocho fundadores iniciales, la Sociedad pasó a tener 35 miembros. "La financiación dependía de las cuotas de los socios y de una ayuda especial para las excavaciones", explica Fernández. Las labores arqueológicas comenzaron dos días después de constituirse la institución, pero los problemas económicos también tardaron poco en llegar. Román Calbet aceptó entonces subvencionar él mismo las excavaciones con la condición de crear un museo bajo tutela estatal.
Entre 1906 y 1908 se desarrollaron las campañas arqueológicas más importantes, las primeras realizadas en el Puig des Molins y s’Illa Plana. En 1907, y bajo la dirección de Pérez-Cabrero, un grupo de excavadores descubrió la cueva de Es Cuieram: uno de los escasísimos santuarios púnicos de España utilizado entre los siglos V y II a.C.
"En aquella época los hallazgos eran lo más importante para la arqueología y si se tuvo conciencia de lo relevante del lugar fue por la cantidad de material encontrado", apunta Fernández. Además de 600 figuras de terracota, se encontraron 52 esqueletos de origen romano en un aljibe. "Restos que señalan que s'Illa Plana era una especie de lazareto y el lugar donde se enterraba a los muertos". En el Puig des Molins, los esqueletos hallados en hipogeos llevaron a pensar en una necrópolis.
Ese mismo año de 1907 quedaba constituido el Museo Arqueológico –de propiedad estatal y con una dotación inicial de 7.000 pesetas– para recepcionar todos los restos encontrados. "La arqueología era un hobby y las piezas se repartían como cromos. Hasta 1911 el Estado asumía que las piezas eran propiedad de quien financiara las excavaciones", detalla el director.
Mientras Román Calbet tenía potestad absoluta para decidir qué piezas serían de su colección y cuáles del museo, Pérez-Cabrero ordenaba inscribir las primeras como propiedad de la pinacoteca y realizaba el inventario de las mismas. La documentación contaba 661 piezas.
En 1909, Pérez-Cabrero se convertía en conservador del Museo y daba un paso más como ensayista. A sus tratados de arqueología añadió la primera guía turística de Ibiza. A lo largo de 167 páginas Ibiza: guía del turista, recogía los principales atractivos de las Pitiusas con información para excursiones, directorio de establecimientos de comercio e industria, etc.
Siete años después, el ibicenco fallecía. Su trabajo había puesto los cimientos a la arqueología y el turismo en la isla. No sabía que medio siglo después, el segundo se comería a la primera. Sus hallazgos de la Illa Plana eran casi imposibles de contrastar ante el inicio de la urbanización. Hoy su museo sigue, pero el turismo continúa pisándole los pies.

Laura Jurado, Palma, El Mundo

jueves, 4 de febrero de 2010

La 'Dama de Ibiza' in memoriam

Ya lo tengo decidido. Si dentro de tres años no estoy muerto (pues entonces tendría 86 ) –y si lo estoy lo harán mis hijos–, pondré en el Diario de Ibiza una esquela por el centenario de la sustracción de esta terracota púnica, vendida por un ibicenco muy conocido (entonces sí que pondría su nombre) establecido en Palma de Mallorca.
Quizás algunos lectores recordarán una serie de artículos [Véase este mismo blog] míos donde trataba de los museos gafados de Eivissa, así como de las dos Damas de Eivissa, una en el Museo Arqueológico de Madrid y otra en el de Barcelona, así como un artículo de nuestro senador Pere Torres, publicados todos ellos a principios del pasado año.
Pero lo que los lectores de este Diario no saben es que yo fotocopié todos ellos, así como una foto de la pieza que está en Barcelona, y que entregué todo ello el 27 de marzo (número de entrada 7704) del pasado año al Consell Insular para que, además de lo que escribía en mis artículos, «el Consell haga los trámites y estudios jurídicos necesarios para que la Dama de Eivissa (pieza B-8538) y algunas valiosas que la acompañaban nos sea devuelta».
En el artículo del señor Pere Torres se mencionaba que el Ministerio de Cultura, a quien se dirigió para reclamar el retorno, entre otras, de esta magnífica pieza decía que «no tiene potestad, al no ser bienes de titularidad estatal pertenecientes a colecciones estatales». No sé si esto está escrito en castellano, pero para mí está en chino mandarín.

Lo que sí está claro es que ese ibicenco afincado en Palma de Mallorca pagó a excavadores clandestinos para explorar sin respeto los yacimientos del Puig des Molins y que lo hallado lo expuso en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona en 1914, y que la junta de museos de Barcelona lo compró. Aquí hay pues una receptación indiscutible de un expolio: esto sí que está claro y confío en que el silencio que ha seguido a mis denuncias sea debido a que algún abogado esté estudiando este expolio y que tendré, o tendremos, una respuesta satisfactoria.
Ojalá en lugar de la esquela que mencionaba al principio, y del epitafio que obligatoriamente la acompañaría, podamos todos ver en la próxima apertura del Museo del Puig des Molins (confiemos, después de doce años cerrado, según creo recordar) esta magnífica pieza en un lugar de honor.

Fernando Bertazioli en Diario de Ibiza.

viernes, 1 de enero de 2010

Hallan el símbolo cristiano más antiguo de Mallorca

Una paloma y una cruz labradas en un plato del siglo V d. C. son hasta el momento "los símbolos cristianos más antiguos encontrados en Mallorca", asegura el arqueólogo Javier Aramburu, artífice del hallazgo que tuvo lugar el pasado mes de mayo en el Puig de s´Escolà (Llucmajor). En la memoria de investigación, que acaba de entregar al departamento de Patrimonio del Consell, se recoge el origen del descubrimiento, que tenía como objetivo científico una tarea bien distinta: conocer cómo los hombres talayóticos del poblado de Son Veny, situado a un kilómetro de distancia de s´Escolà, enterraban a sus muertos en cuevas.
"Al llegar al abrigo de la montaña, nos encontramos con unos 2.000 huesos que habían sido removidos. Ya no nos servían para nuestra investigación. Se nos habían adelantado los expoliadores romanos", relata Aramburu.
Pese al fiasco inicial, los descubrimientos fueron jugosos: el asentamiento constaba de una caseta, dos hornos y una canalización para extraer las aguas sucias del interior de la cueva. Entre los restos han aparecido el plato del siglo V d. C., importado de África, con los símbolos cristianos de la paloma y la cruz. El ave simboliza el Espíritu Santo. "Es bastante extraño encontrar las dos imágenes juntas en el mismo objeto. He consultado publicaciones sobre la cuestión. Los dibujos están por todo el Mediterráneo, pero suelen aparecer separados", aclara.
En cuanto a la procedencia africana de la pieza, Aramburu explica que las características del plato ponen de manifiesto que se fabricó en África. "Los romanos que llegaron al Puig de s´Escolà en aquella época debían ser militares que venían de allí", aventura.
Leer toda la información en Diario de Mallorca

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Otro golpe muy grave contra Ibiza: Blázquez usó el logo de la UIB para pedir a la Unesco que retire el título a Ibiza

Tiempos muy delicados para Ibiza. Ahora es un activista del GOB quien usa su ascendencia para denunciar las obras de ampliación del puerto ante la UNESCO.



Macià Blázquez, presidente interinsular del Grup d´Ornitologia Balear y profesor universitario, dice que lo solicitó como «medida de presión», pero que actuaba «a título individual»




IBIZA | J. S. El presidente interinsular del Grup Balear d´Ornitologia (GOB), Macià Blázquez, pidió el pasado 27 de mayo al Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco que aplique a la declaración de Ibiza como Patrimonio Mundial «el procedimiento de exclusión de la lista de bienes catalogados, con la retirada de su distinción, o bien se inscriba en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro». Blázquez dice ahora que su petición era «a título individual», pero la cursó en una carta con membrete de la Universitat de les Illes Balears y de su Departament de Ciències de la Terra, dando así la apariencia de que el escrito estaba respaldado por esta institución académica, de la que es profesor titular de Geografía.

La carta expone diversas razones que justificarían la retirada de la declaración, básicamente las afecciones ambientales y patrimoniales que, en su opinión, se derivarían de la ejecución del proyecto de ampliación del puerto de Ibiza que impulsa la Autoridad Portuaria de Balears. «Las obras previstas suponen la peor alternativa posible entre todas las propuestas por su afectación sobre el entorno natural y paisajístico, tanto de la ciudad de Ibiza y su entorno portuario, como de la zona del Parque Natural de ses Salines y las praderas de Posidonia oceanica, declaradas también Patrimonio de la Humanidad», señala el texto.

Tras enumerar otras amenazas y defectos que atribuye al proyecto, Blázquez solicita primero «la inmediata intervención del Centro de Patrimonio Mundial»y que «la Mesa del Comité adopte las medidas oportunas. Todo ello para evitar el procedimiento de exclusión por la pérdida de los valores que motivaron la declaración de Patrimonio de la Humanidad».

Sin embargo, el último párrafo de la carta solicita directamente que «se aplique el procedimiento de exclusión de la lista de bienes catalogados, con la retirada de su distinción, o bien se inscriba en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro».

Diario de Ibiza

jueves, 5 de noviembre de 2009

Los tesoros de Baal y de Astarté


El Tesoro del Carambolo (un conjunto de piezas de oro de origen fenicio) ha estado rodeado de fascinación desde hace medio siglo. Su hallazgo en Camas (Sevilla) supuso, a finales de los años cincuenta, un hito en la historia de la arqueología española. La exposición El Carambolo. 50 años de un tesoro vuelve a sacar a la luz este conjunto de piezas después de nueve años. El tesoro, que es propiedad del Ayuntamiento de Sevilla, ha estado hasta ahora depositado en la caja fuerte de una entidad bancaria.

Las piezas constituyen el ajuar del sacerdote de un santuario fenicio Una cultura nueva creció en el suroeste de la actual Andalucía

La exposición, que fue inaugurada ayer, estará abierta en el Museo Arqueológico de Sevilla hasta enero de 2010. La muestra incluye las 21 joyas originales del tesoro, junto a piezas procedentes de otras colecciones museísticas que trazan un recorrido por la protohistoria del sur de la península Ibérica. Tras las investigaciones llevadas a cabo en los últimos años, el Tesoro del Carambolo ha dejado de ser el paradigma de una realidad tartésica. Se ha descubierto que el lugar donde fue hallado era un santuario dedicado a Astarté y Baal, los dioses mayores de los fenicios. El tesoro ha sido reinterpretado como el ajuar del sacerdote de ese santuario.

La exposición gira en torno a las 21 piezas huecas de oro de 24 quilates con un peso total de 2.950 gramos que dan forma al tesoro. Un collar formado por una cadena y siete colgantes, un frontil (pectoral) con rosetas, dos brazaletes, ocho plaquetas con rosetas, un frontil con semiesferas y ocho plaquetas con semiesferas constituyen el conjunto. Los frontiles reproducen la forma de una piel de toro (Baal, señor del cielo, tenía en el toro su animal sagrado).

El Tesoro del Carambolo -es decir, el ajuar sacerdotal- se emplearía, de acuerdo con las investigaciones más recientes, para el sacrificio del toro y la vaca en el santuario fenicio. El sacerdote portaría el collar de los siete sellos y los brazaletes. Los animales serían adornados, en algún momento de la ceremonia, con la colocación del frontil en la testuz. Las placas irían sobre el lomo. El juego dedicado a Baal cuenta con esferas (representaciones solares) y el de Astarté, con rosetas (representaciones astrales relacionadas con Venus).

El tesoro disparó las expectativas en el momento de su hallazgo. Se creyó que se hacía realidad el relato transmitido por textos griegos comprendidos entre los siglos VII y III a. de C. Este relato describía Tartessos como la capital de un reino legendario del mismo nombre, situado en el extremo del mundo conocido y regido por Argantonio, un rico y viejo monarca. Las piezas del tesoro fueron unidas en estas primeras investigaciones a la realeza tartésica.

El Carambolo se convirtió en un referente fundamental para conocer la protohistoria de la península Ibérica, en concreto el periodo que va de los siglos VIII al VI a. de C. En esta época, el Mediterráneo adquirió la forma de un mundo interconectado con una cultura compartida.

En el último medio siglo ha evolucionado la imagen de Tartessos. Al principio hubo una caracterización autóctona de la cultura tartésica, a la que se consideraba anterior a la llegada de los fenicios. Posteriores investigaciones asentaron la idea de un territorio colonial donde creció una cultura nueva, que sería fruto del contacto de los colonos de Oriente Próximo (fenicios en su mayoría) establecidos en la costa y en el suroeste de la actual Andalucía con los lugareños.

Fernando Amores y José Luis Escacena, profesores de la Universidad de Sevilla, son los comisarios de la exposición, que ha sido organizada por la Consejería de Cultura, la Universidad de Sevilla, el Ayuntamiento de Sevilla y la Fundación Cajasol. El resto de las piezas de la muestra proceden del yacimiento del Carambolo y de diversos museos españoles (Madrid, Cádiz, Huelva, Jaén, Alicante y Badajoz) y portugueses.

El tesoro sólo ha podido verse cuatro veces en los últimos 30 años. La exposición, a cuya inauguración acudió el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, se completa con textos, imágenes, ilustraciones y un audiovisual. Medio siglo después de su descubrimiento, el Carambolo sigue despertando pasiones.

El País

viernes, 6 de marzo de 2009

Fernando Bertazioli, más sobre el expolio catalán

Fernando Bertazioli vuelve al tema para tratar el expolio catalán de esta isla:
Otra vez con las Damas de Ibiza






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Cuando escribí últimamente sobre la ´Dama de Ibiza´ que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid (catalogada con el número M-36170), hubiera podido escribir también sobre la que existe en el Museo de Barcelona (como lo remarca el escrito del señor Pere Torres, nuestro senador, del pasado 26 de febrero) y que son ambas casi idénticas, pues fueron hechas con el mismo molde pero con unos retoques hechos a mano, lo que las diferencian una de la otra.
La ´Dama d´Eivissa´ del Museo Arqueológico de Barcelona (catalogada con el número B-8538) es ligeramente más alta que la madrileña. Pero vale la pena historiar cómo llegó al museo catalán y aquí es de suma importancia lo que escribió María José Almagro Gorbea, que fue directora del Museo de Eivissa, en su magnífico libro ´Corpus de las terracotas de Ibiza´, editado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1980, que con sus 348 páginas y 215 láminas es de una gran importancia por lo que nos interesa.
En la página 48 podemos leer, habiendo yo omitido el nombre del anticuario: «Una vez citados algunos arqueólogos más o menos oficiales de los años 1910 a 1920... no debemos olvidar tampoco nombrar aquí a la otra serie no menos numerosa y pintoresca de excavadores clandestinos (y entre estos) la mejor colección recogida de la isla fue la de un anticuario mallorquín. Pagó durante años a varios propietarios de terrenos y a varios excavadores clandestinos para que exploraran sin respeto los yacimientos ibicencos y así llegó a reunir un rico y numeroso lote de objetos que en el año 1914 expuso en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona, como buen negociante, con fines lucrativos y que afortunadamente y con muy buen acuerdo fue adquirida en su totalidad por la Junta de Museo de Barcelona». La Dama d´Eivissa figuraba en el lote.
Al vender estos objetos sustraídos ilegalmente y clandestinamente podemos considerar que fueron robados al patrimonio ibicenco y al ser comprados por la Junta de Museos de Barcelona, hay en esta receptación una base muy sólida para considerar que los museos de Barcelona se hicieron cómplices de este expolio.
Después de lo expuesto, ignorado posiblemente por alguna de nuestras autoridades, había que pensar seriamente que se llegase a un acuerdo que satisfaga a ambas partes, o sea a los museos de Eivissa y Barcelona, para que parte de esta colección, entre la que tendría que figurar obligatoriamente la ´Dama d´Eivissa´ (pieza B-8538), entre otras valiosas, nos fuese devuelta, no bajo forma de préstamo, sino en plena propiedad.

martes, 24 de febrero de 2009

La Dama de Ibiza, Fernando Bertazioli

La Dama de Ibiza, expoliado a los ibicencos



Acabo de leer en el Diario del pasado domingo 22 de febrero que el Ministerio de Cultura ha contestado a una pregunta de nuestro senador, señor Pere Torres, asegurándole que no tiene potestad para decidir el destino de las Plaquetas de es Cuieram, ni sobre la ´Dama de Ibiza´, que se halla en el Museo Arqueológico Nacional.
Nuestro senador considera que estas piezas tendrían que exhibirse en la isla. Y aquí repite lo que yo escribí en este Diario el pasado 8 de enero y me complace que mi escrito no haya quedado sin respuesta.
Hay que tener en cuenta que de la catalogación oficial hecha en 1980 de las terracotas púnicas halladas en la isla nos encontramos que en el museo de Madrid hay el 21,48 por ciento y en el de Barcelona, el 22,14 por ciento, que figuran en este catálogo. Y si a esto añadimos las piezas que están por otros museos, más de la mitad de nuestro tesoro arqueológico nos ha sido expoliado.
Y digo bien, expoliado, pues la mayoría de las excavaciones hechas por aquellas fechas lo fueron con permisos oficiales y a veces también pagadas con fondos públicos, lo que no fue un obstáculo para que después las piezas halladas fuesen vendidas al mismo Estado, recompensando éste a los expoliadores que habían robado al Estado y a nuestro pasado.

«Uno de los excavadores oficiales -y aquí copio parcialmente lo que escribió María José Almagro Gorbea, que fue directora del Museo de Ibiza- que formó tal vez la mejor 'colección particular' fue don Antonio Vives y Escudero, que llegó a ser catedrático de Numismática de la Universidad de Madrid. Excavó durante largos años en el Puig des Molins con permiso oficial. Guardó en su casa todos los objetos encontrados, siendo posteriormente adquiridos a su familia por el Estado español, que había pagado también su descubrimiento. Esta riquísima colección, una de las mejores que ha salido de Ibiza, junto con la propia del Museo de Ibiza, se guarda en la actualidad en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, desde el año 1923».


Y una de estas piezas es la ´Dama de Ibiza´ (número de catálogo M. 36170). Se trata de una figura femenina de cuerpo entero sobre un pequeño podio, mide 47 centímetros de altura, representa seguramente a Tanit y aunque su estilo es típicamente ibicenco, ofrece algo de influencia siciliota y también ibérica, recordando por algunos detalles a las damas de Elche y de Baza; viendo los collares que lleva podríamos opinar que serían los precursores de las típicas emprendades actuales de nuestra isla.
De haber quedado en la isla posiblemente hubiera destronado a la diosa Tanit que todos conocemos (número de catálogo PM.1796).
Me gustaría ser abogado para descifrar lo que quiere decir lo que leo en la noticia del Diario, eso de que el Ministerio de Cultura no puede decidir sobre ello «por no ser bienes de titularidad estatal pertenecientes a colecciones estatales». Si el señor Vives cobró por su descubrimiento del Estado y después lo vendió a éste hay algo que no está claro. A mí me parece una chapuza o una estafa de primer orden y creo que el Ministerio de Cultura, que ha tenido el museo monográfico del Puig des Molins cerrado unos doce años (y ya veremos cuándo abrirá de nuevo), debería, para enmendar su actuación, encontrar la manera de devolvernos esta magnífica pieza que nos fue, entra otras, sustraída vergonzosamente.

sábado, 7 de febrero de 2009

Los arrinconados, Fernando Bertazioli



He escrito tantas veces sobre los deseos de los vecinos de Eivissa y, de Dalt Vila en particular, la mayoría de los cuales han sido arrinconados... pero estoy seguro que algunos han sido guardados en un cajón, de donde un buen día tendrán que sacarlos si no quieren, los que nos administran, que la Eivissa que nosotros queremos muera irremediablemente.
Pero hoy voy a escribir sobre una muerte anunciada, el Museo Arqueológico, pero también unos personajes fallecidos, salvo uno, y que estan un tanto olvidados. Estos son: Juan Roman Calvet, Antonio Planas Palau, Eduardo Posadas López, José Manuel Barral Sánchez y Celia Topp.
Juan Román Calvet. Fue el padre de la arqueología ibicenca que gracias a su dedicación, empeño, fortuna y sobre todo generosidad, dio al pueblo de Ibiza, su tesoro más preciado, más envidiado: el mundo púnico. Fue para albergar todos estos restos arqueológicos que se creo el Museo de Dalt Vila, que ahora que, por fin el Castillo se transformará en Parador Nacional, sería una idiotez que se cerrase este museo, situado a las puertas de dicho Parador. Este cierre sería una afrenta a este filántropo y si añadimos que la mayoría de los empleados municipales no saben quien fue este señor, yo propondría que la calle Juan Román (donde yo vivo) recuperase su antiguo nombre de calle de los Canapés (como he descubierto que se llamaba en viejas escrituras de mi casa y que figuraba en ella con el número 24, ignorando donde se iniciaba esta numeración, cuando en la actualidad es el número 9).
Así quitando su nombre a la calle donde tenía su casa, la ingratitud municipal para este gran hombre seria total. Pero si no quieren cambiar el nombre de la calle, tanto el Consell como el Ayuntamiento tendrían que salvaguardar y que fuese visitable el yacimiento hallado lindante con esta calle hay con la antigua calle de los Judios. Sería un gran tributo que esta joya situada en el corazón de nuestra vieja ciudad, Patrimonio de la Humanidad, se daría a Juan Román Calvet.
Antonio Planas Palau. Este sacerdote que creo que tuvo a su cargo la iglesia del Hospitalet (¡quién te ha visto y que te ve!) era un gran numismático: monedas, puntas de flecha, pesos, proyectiles para hondas, todos restos metálicos púnicos.
En colaboración con una arqueóloga francesa de gran valía, Josette Elayi escribió «Les pointes de flèches en bronze d´Ibiza, dans le cadre de la colonisation phénico-punique». Un libro en francés de más de 350 páginas, editado en París en 1995, y que demostraba que la fundación de Ebusus en el año 654 antes de Cristo, tal como se repite, fue muy anterior y por los restos de puntas de flecha idénticas a las halladas en Eivissa, por el sur de la Península, en Francia, Italia, Grecia, Turquía, Palestina, Mesopotamia etc habría que recular esta fundación más bien conquista, por lo menos doscientos años atrás o sea 800 a 900 años antes de Cristo. Sería interesante que este libro pudiese ser comprado en Eivissa ¿donde están?
Eduardo Posadas López. Antiguo militar fue premiado por el Diario de Ibiza por su valiosa contribución a la historia de las fortificaciones de Ibiza y Formentera (también hizo uno sobre las fortificaciones marítimas de la provincia de Granada -era nativo de Motril, donde falleció-). Escribió varios libros, no recuerdo si fueron cinco o seis y numerosos artículos sobre estos temas, así como un Plan Director para las Murallas.
Ha aportado mucho para el conocimiento de nuestra historia, pero también tengo que decir que sus libros han servido para que se aprovechasen de ellos, sin mencionarlo, como si fuese cosecha propia a algunos listillos con pocos escrúpulos.
José Manuel Barral Sánchez. De toda la galería que ilustra mi artículo, creo que él aún vive, en Canarias, lejos de esta Ibiza que no lo apreció a su justo valor. No sé cuantas carreras tenía: abogado, historiador, orientalista, escritor, poeta. Una enciclopedia viva. Era fascinante escucharlo con sus relatos y poesías medievales. De Estambul trajo varios mapas hechos por el almirante otomano Peri-Reis el cual cartografió todas las costas mediterráneas y entre estas las islas de Ibiza y Formentera, con uno muy detallado de 1526, al igual que una carta náutica turca del siglo XV. Hay que esperar a 1555 para que Juan Bautista Calvi, el proyector de nuestras murallas, dibujase un mapa comparable al de Peri-Reis.
Celia Topp. Una gran señora inglesa afincada en San Carlos en los últimos años de su vida, donde daba clases gratuitas de inglés a los niños del pueblo. Pero fue sobre todo una arqueóloga que trabajó en muchos yacimientos en España y otros sitios. Fue gracias a ella que el monumento megalítico de Ca na Costa, en Formentera, pudo ser fechado en 1800 antes de Cristo, por los análisis que hizo hacer en el Museo Británico con Carbono 14. Un monumento funerario de corredor, pues entre sus grandes ortostatos había un pasaje por donde se penetraba a la cámara y desde donde el día del solsticio de invierno, creo recordar, el sol penetraba hasta el fondo de ella, para llevarse el espíritu de los muertos según el que fue ingeniero jefe de Puertos de Baleares, señor Soler -especialista en relojes solares- con las mediciones que hizo, pero siempre teniendo en cuenta el desplazamiento del norte magnético en estos cuarenta siglos entre la fundación del monumento y la época actual.Hasta aquí unas personas que nos han ayudado a conocer mejor nuestra historia, unas personas que nuestras autoridades tienen la obligación de conservar y respetar su recuerdo; y quizás un día hablaré de mi padre Carlos Bertazioli Riquer, muerto en el exilio, pero actualmente enterrado en el Cementerio Viejo de Vila.


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viernes, 16 de enero de 2009

La colonización fenicio-púnica en Ibiza, Carlos Gómez Bellard

III. LA COLONIZACION FENICIO-PUNICA EN IBIZA
Carlos Gómez Bellard
Universidad de Valencia




1. Introducción.
El punto de partida de la investigación actual sobre la Ibiza fenicia y púnica es sin
duda alguna el libro de M.Font y M.Tarradell "Eivissa cartaginesa", publicado en
Barcelona en 1975. En él se incorporaron, de manera sintética y ordenada, los
conocimientos existentes entonces sobre los distintos yacimientos, los materiales,etc...,
pero además se planteó por vez primera un estado de la cuestión, un acercamiento a
los problemas menos tratados o insuficientemente resueltos (la Edad del Bronce, la
cronología de la colonización,...) que permitió con posterioridad trazar nuevas líneas
de investigación. Se puede decir sin exageración alguna que en estos últimos quince
años se ha producido un notabilísimo incremento en nuestro conocimiento de la Ibiza
fenicio-púnica, gracias al incremento de las excavaciones rigurosas, a la
multiplicación de las intervenciones arqueológicas de urgencia, la atención y el
esfuerzo de numerosos estudiosos de diversos paises, y de un modo más genérico el
mayor interés de la opinión pública por los temas del Patrimonio y en nuestro caso de
los fenicios (recuérdese por ejemplo el caso de la magna exposición de Venecia en
1988). Todo ello se ha traducido, como era lógico esperar, en la aparición de gran
número de monografías y artículos. Nuestro propósito en estas breves notas es acercar
el lector interesado a los temas de mayor relevancia en ellos tratados y subrayar los
aportes más destacados a las cuestiones de la colonización en Occidente. De entrada
remitimos a los índices bibliográficos publicados por J.H.Fernández, Director del
Museo Arqueológico de Ibiza desde 1974 y un gran impulsor de la renovación de
estos estudios, que recogen de modo exhaustivo los trabajos arqueológicos sobre la
isla aparecidos hasta 1985 (Fernández, 1980; 1986; el índice de 1986-1992 está en
prensa).
2. Los materiales.
Podemos afirmar que buena parte del mejor conocimiento actual de la arqueología de
las antiguas Pitiusas (Ibiza y Formentera) se basa en la intensificación y
profundización en el estudio de su cultura material característica. En efecto, las
grandes series más representativas del mundo punico-ebusitano fueron dadas a
conocer ya desde las obras de J.Román y Calvet (1906) y especialmente de A.Vives y
Escudero (1917), ésta de mayor difusión internacional. Pero un acercamiento a esos
materiales con criterios científicos aceptables para nuestros niveles de exigencia no se
ha producido hasta fechas recientes, como podemos apreciar repasando los grandes
grupos más característicos.


a. La cerámica.
Partiendo una vez más de los trabajos pioneros de M.Font y M.Tarradell, quienes
iniciaron una tipología específica de la producción vascular ebusitana, hemos llegado
hoy a un conocimiento más que aceptable de las formas más frecuentes y difundidas,
de su cronología, de su funcionalidad. Destacan los estudios globales sobre las
colecciones conservadas en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid
(Rodero,1980) o en diferentes museos de todo el país, desde Mallorca a Pontevedra
(véase por ejemplo: Font-Tarradell,1976; Guerrero,1984; San Nicolás,1985;
Vento,1985), consecuencia de la dispersión de numerosas colecciones ebusitanas a lo
largo del siglo (una buena y amena historia de estos avatares puede verse en
Tarradell,1975). Pero también son abundantes los estudios más breves dedicados a
conjuntos o tipos concretos dentro de estos repertorios, como ampollas y anforillas
(Ramón,1982;1985a), oinokoi (Gómez Bellard,1982), las imitaciones de la
produciones de barniz negro (Fernández-Granados,1979; Guerrero,1980), la cerámica
de cocina (Gómez Bellard-Gurrea,1985), por citar sólo algunos de los trabajos más
destacados o que han conocido mayor difusión. Mención especial merece el estudio
global de J. Ramón Torres sobre la producción anfórica punico-ebusitana (1981;
reedición muy ampliada en 1991), que estableció una tipología clara y práctica para
los envases contenedores de vino (?) y aceite exportados masivamente desde Ibiza a
todo el Mediterráneo occidental, sobre todo entre los siglos III a.J.C. y I d.J.C.. Ha
resultado ser un trabajo fundamental que ha permitido valorar el empuje de la
economía agraria de la isla y el dinamismo de sus comerciantes, y al mismo tiempo ha
proporcionado a los investigadores del mundo indígena del Este peninsular un
precioso elemento de valoración cronológica y cultural.
b. La coroplastia: sin duda alguna los varios miles de terracotas conocidas hoy de
Ibiza constituyen un valiosísimo conjunto con escasos parangones en otros lugares
clásicos del mundo púnico. Despertaron el interés de los investigadores desde los
inicios de la arqueología isleña, ya que la primera terracota fue descubierta en 1896, y
se han sucedido a lo largo del tiempo notables estudios parciales a cargo de
prestigiosos especialistas como J.Corominas, M.Tarradell, E.Kukhan y sobre todo
A.M Bisi. Pero hubo que esperar hasta la aparición del "Corpus de las terracotas de
Ibiza" (Almagro Gorbea,1980) para disponer de una visión global y de un inventario
casi completo de estas peculiares manifestaciones de la religiosidad púnica. Más
recientemente, P.San Nicolás ha coronado sus numerosos trabajos sobre el mismo
tema con la publicación de otro extenso estudio (1987) en el que se profundiza en
aspectos críticos de tipología, funcionalidad,etc...
c. La orfebrería: sin llegar a alcanzar la riqueza de Cartago o de Tharros, por ejemplo,
las joyas ebusitanas constituyen un atractivo y apreciable conjunto dentro de la
orfebrería pre-romana de nuestro país. A pesar de ello han suscitado pocas
publicaciones aún, aunque destacaríamos algún trabajo aislado de P.San Nicolás
(1986) y sobre todo el primer acercamiento de conjunto a la cuestión, la síntesis de
Mateu Prats (1984) que incluye interesantes aspectos etnológicos y antecede a un
corpus definitivo todavía inédito aunque prácticamente ultimado. Mejor suerte han
tenido los escarabeos, esos pequeños entalles de pasta, diaspro o cornalina que
montados en anillos o como colgantes, constituyen uno de los amuletos preferidos del
mundo púnico. Los dos lotes de Ibiza más numerosos, que se conservan en el Museo
Arqueológico de Ibiza y en Museo Arqueológico Nacional, han sido estudiados en
profundidad por J.Fernández-J.Padró (1982) y J.Boardman (1984) respectivamente,
aportando interesantes datos sobre la iconografía y las creencias religiosas.

La Colonización Fenicio-Púnica en Ibiza

Para terminar este apartado con otro conjunto muy característico, cabe mencionar la
publicación parcial de las navajas de afeitar de bronce en el libro clásico de
E.Acquaro (1971), estudio que está completandose en este momento y que nos
permitirá disponer de un corpus en breve plazo de tiempo.
Podríamos alargar esta enumeración considerablemente, refiriéndonos a los trabajos
sobre numismática, objetos de pasta vítrea, instrumentos de hierro,etc.., algunos de
ellos en vías de realización. Pero preferimos resaltar que no sólo ha habido un interés
por las colecciones de materiales conservados en los museos. Recae en J.H.Fernández
el mérito de haber demostrado que las antiguas excavaciones en Ibiza, sobre todo las
del Puig des Molins, eran reestudiables con modernos criterios, ya que buena parte de
los ajuares de sus tumbas se podían recomponer. En contra de una idea muy
extendida (divulgada por ejemplo por A.García y Bellido), sí es posible conocer el
contenido de las tumbas excavadas a partir de los años 1920 (y en algunos casos en
campañas anteriores), diferenciar los ajuares y fechar las distintas fases de utilización,
aunque no lleguemos tal vez nunca a conocer la ubicación exacta de cada tumba en la
necrópolis. Y todo ello es factible gracias al estudio de los diarios de excavación,
manuscritos, inventarios de campaña, notas, dibujos, fotografías,..., conservados en
los archivos del M.A.I.. De esta manera, se ha podido reestudiar y publicar las
campañas de excavación de C.Román en el Puig des Molins entre 1921 y 1929
(Fernández, 1992) y las de J.M Mañá en 1946 (Gómez Bellard,1984) y 1949-1951
(Marí-Hachuel,1989). En un futuro próximo se hará lo mismo con las excavaciones
de principios de siglo y sobre todo con las pequeñas necrópolis rurales diseminadas
por la isla, cuyo estudio iniciaron Tarradell y Font al frente de un amplio equipo, y
sobre las cuáles hemos tenido ocasión de presentar un breve avance (Gómez
Bellard,1986).
Así pués estimamos que con el breve repaso, por supuesto incompleto, que hemos
ofrecido de las principales series, queda patente la idea que expresamos al principio:
que en estos años hemos llegado a disponer de los instrumentos fundamentales para
un conocimiento más completo y cualificado de la sociedad fenicio-púnica de la
Pitiusas.
Podemos pasar a ver ahora como se ha aprovechado de ello la investigación de
campo, y cómo se ha orientado, planificado y realizado ésta.
3. Las excavaciones.
Las prospecciones, cartas arqueológicas y excavaciones (programadas y de urgencia)
se han sucedido a lo largo de la década de los 80, afectando a aspectos funerarios,
religiosos y económicos principalmente, tanto en ámbito urbano como fuera de él.
Pero tal vez el aporte más destacado ha sido la comprobación del carácter fenicio
occidental de la primera colonización de la isla, y fecharlo claramente en el siglo VII
a.J.C.. Es ya un hecho incontrovertido que fueron fenicios procedentes de Andalucía
los que instalaron hacia el 650 a.J.C. una factoría al sur de la isla y poco después en la
bahía de Ibiza donde se encuentra todavía hoy la ciudad del mismo nombre. Por una
parte, las excavaciones realizadas desde 1986 en la península de Sa Caleta (término
de Sant Josep) han sacado a la luz una extensa factoría, de casi 4 ha, con numerosas
habitaciones rectangulares yuxtapuestas, que se fecharía a partir de sus materiales en
la segunda mitad del s.VII y se abandonaría a inicios del s.VI a.J.C.. Aunque sólo se
ha publicado un breve avance de los trabajos (Ramón,1991a), la importancia de este
yacimiento, así como de los nuevos datos conocidos en el Puig des Molins, es
extraordinaria para el conocimiento del proceso colonizador fenicio en Ibiza y por
extensión en las costas orientales peninsulares.
En la necrópolis urbana, conocida desde antiguo, las excavaciones de 1977 y sobre
todo de 1982-86 han permitido documentar la existencia de un área de enterramientos
arcaicos, todos ellos incineraciones fechables por el ajuar entre el 625 y el 575 a.J.C.,
que nos remiten también al ámbito cultural fenicio andaluz, si bien a partir del 575-
550 se observa una progresiva introducción de elementos que podemos ya denominar
púnicos, procedentes sobre todo de Cartago : inhumación en hipogeos, máscaras de
terracota, navajas de afeitar, huevos de avestruz,etc... Estos y otros materiales arcaicos
han sido dados a conocer ya in extenso y en diferentes ocasiones, por lo que no nos
extenderemos sobre ellos (Gómez Bellard et alii,1990; Costa et alii,1991; Gómez
Bellard,1991; en prensa). Terminaremos observando simplemente que a nuestro juicio
esta constituye una de las principales novedades en la arqueología fenicio-púnica de la
isla en la década de los 80 : la comprobación de la existencia de esa fase fenicia, y la
incorporación de la isla a los estudios sobre el gran movimiento colonizador del s.VII
a.J.C..
Pero ha habido otras preocupaciones, otros hallazgos, otras orientaciones, por
supuesto. Habiendo sido la arqueología ebusitana una arqueología funeraria durante
décadas, es natural que se haya procurado ampliar el campo de las investigaciones.
Así por ejemplo, en el aspecto cultual, se ha procedido al reestudio minucioso de los
principales santuarios isleños. En Illa Plana se ha llevado a cabo una campaña de
prospección electro-magnética en 1988 (inédita), para localizar las estructuras
excavadas a principios de siglo y programar nuevas intervenciones. Con anterioridad
el mismo equipo había realizado una investigación de los materiales clásicos del lugar
y ofrecido nuevas y sugerentes hipótesis (Hachuel-Marí,1988). Para la famosa cueva
de Es Cuieram, hay que destacar la realización de una limpieza general y de una
planimetría fidedigna ( por vez primera después de 75 años!) en 1981, que ha dado
pié a dos publicaciones de sumo interés para un mejor conocimiento del lugar
(Ramón,1982;1985a). M E.Aubet, por su parte, actualizó su fundamental monografía
sobre el yacimiento (Aubet,1982). Pero además se ha realizado una pequeña
excavación en Can Pis, desgraciadamente inédita, y se ha descubierto un posible
santuario en el Cap Llibrell (Sta.Eulalia), donde una primera campaña ha dado
resultados prometedores (Ramón,1988). Este yacimiento ha sido también tratado,
dada su ubicación estratégica, en un novedoso estudio sobre las torres de vigilancia en
la Ibiza púnica (Díes,1990).
Otro ámbito que ha atraído fuertemente el interés de los investigadores es el mundo
rural. Estos, empujados por las noticias de C.Román sobre sus hallazgos de los años
20 y animados por la prevista publicación de las necrópolis rurales, a las que ya
hemos hecho referencia, han excavado total o parcialmente tres lugares : Can Sorà
(1982-86), Can Corda (1986-88) y Can Fita (1988). Se trata en todos los casos de
explotaciones agrarias rurales destinadas en buena parte a la producción de aceite, al
menos en las fases más tardías de su existencia. La pervivencia de todas ellas en buen
uso, por lo general hasta finales del s.I d.J.C., con fuertes reestructuraciones en época
romana, han impedido que estos yacimientos nos aclararan como habían sido los
asentamientos extra-urbanos en época púnica clásica. Pero suponen un primer paso en
la investigación de esas cuestiones, por lo que la finalización de las excavaciones y su
publicación serán básicas para estudios posteriores. De momento se puede consultar
con provecho el avance dado a conocer sobre Can Sorà (Ramón,1984).
No podemos dejar de referirnos aquí a la arqueología de salvamento, a las numerosas


La Colonización Fenicio-Púnica en Ibiza

excavaciones de urgencia que se han llevado a cabo en estos años. La mayoría de las
intervenciones se han efectuado en la zona de expansión de la ciudad de Ibiza, y han
permitido localizar lo que se ha denominado el "barrio industrial" de la Ibiza púnica.
Se trata de un gran número de alfarerías que desde el s.VI a.J.C. hasta época romana
se alinean a lo largo de lo que hoy es la Avenida de España, al norte de la necrópolis,
y que permiten calibrar la importancia de esta producción en la vida urbana. El tipo de
excavación y las cantidades realmente asombrosas de materiales recuperados han
hecho que desafortunadamente estas excavaciones sigan prácticamente inéditas
todavía, y sólo dispongamos de unos breves avances, que no son suficientemente
ilustrativos (Fernández et alii,1983; Matamoros, 1989; Ramón, 1985,pp.71-73;
1991,pp.27-36).
En resumen podemos decir, de nuevo, que los años ochenta han supuesto para la
arqueología fencio-púnica de las Pitiusas una época de notables avances : mejor
conocimiento de los materiales y de la secuencia cronológica, acercamiento a la
estructura urbana de la ciudad de Ibiza, comprobación de la aparente inexistencia de
población indígena a la llegada de los fenicios, valoración de los elementos
religiosos... Y sin embargo tenemos que terminar este "tour d'horizon" con unas líneas
pesimistas. En 1987 el Govern Balear, que desde 1983 tiene las competencias
administrativas en materia de Arqueología, decidió paralizar las excavaciones
regulares, y destinar el ya pobre presupuesto a la realización de cartas arqueológicas
en todas las islas. Independientemente del interés indudable que tienen estas cartas y
de los estudios que generan (de momento sólo ha salido a la luz uno sobre
Formentera: González-Díes,1992), la medida ha sido muy perniciosa para el
desarrollo de la investigación : los equipos se han dispersado, muchos yacimientos
han quedado a medio excavar y sin protección, con la consiguiente degradación, la
fuente de nuevos conocimientos que las excavaciones venían siendo se ha secado,
etc... No parece que este panorama cambie en los próximos años, y el único camino
es volver a los almacenes de los museos, donde aún queda efectivamente mucho por
estudiar, así como reorganizar los planes de investigación orientándolos hacia la
realización de prospecciones sistemáticas e intensivas, como varios investigadores de
las islas estamos haciendo en la actualidad.
A pesar de todo, el balance final es por ahora positivo, y el impulso que han tomado
los estudios fencio-púnicos en todas las Baleares es, creemos, imparable. Aguardemos
unos años y lo comprobaremos.


BIBLIOGRAFIA Y ENLACE AL ORIGINAL

jueves, 8 de enero de 2009

Los museos gafados, por Fernando Bertazioli


Ante todo quiero agradecer a Mariano Planells el haberme mencionado, entre otros, en su artículo del pasado domingo, donde confía en que llegará el día en que estos museos cerrados por obras, o por lo que sea, abrirán de nuevo sus puertas.
Con mis escritos he tratado varias veces este tema. Tanto sobre el Museo de Puig des Molins, cerrado para modernizarse y hacerlo visitable por personas con movilidad reducida, cierre que, si no recuerdo mal, debe ser desde hace doce años: una verdadera e intolerable vergüenza. Y por otro lado sobre el Museo Arqueológico de Dalt Vila situado en un marco incomparable, dentro de las casamatas del baluarte de Santa Tecla. Un museo precioso pero absolutamente inadecuado para personas que vayan en silla de ruedas por su reducido espacio y que parece tiene problemas de humedad, que se pueden subsanar; pero este museo tiene en su haber más de un siglo de existencia y esto gracias a las generosas donaciones de la Sociedad Arqueológica Ebusitana que, después de haber almacenado todas las piezas que habían encontrado y salvarlas del olvido en una vivienda cerca del Mercado, el Ayuntamiento de Ibiza, deseoso de que estas reliquias de nuestro pasado pudiesen ser conocidas, admiradas y estudiadas, cediera en 1907 el edificio de la Universidad que, junto con lo que había sido Capilla del Salvador, se abriese al público el Museo Arqueológico de Dalt Vila y que fuese una referencia a nivel mundial.
En lo que concierne al Museo des Puig des Molins, el 18 de octubre de 1935 se aprobó su construcción que debía estar terminada el 31 de diciembre de 1936. Pero cuando estalló la sublevación militar, éstos tenían otras preocupaciones y no precisamente culturales, teniendo que esperar hasta principios de 1965 para que se reanudaran los trabajos. Trabajos que actualmente se llevan a cabo para aumentar sus zonas de exposición, modificar accesos, remediar humedades (todo esto lo he leído en la prensa) y que lo mantiene cerrado, como decía más arriba, desde hace unos doce años. Este museo, que fue abierto al público en 1965, rodeado en parte por la necrópolis púnica con tres mil hipogeos está `gafado´ a pesar de esta formidable vecindad.
Si la mala suerte que parece que se ciñe sobre el Museo des Puig des Molins, muchísimo peor es el proyecto de trasladar el Museo de Dalt Vila en un edificio de nueva construcción en terreno de sa Joveria (probablemente cerca del nuevo hospital de Can Misses) es muchísimo peor decía, por diversos motivos:
1º.- Esto seria una afrenta a los miembros de la Sociedad Arqueológica Ebusitana que, con sus aportaciones y su esfuerzo, lo hicieron posible y que gracias a ellos Ibiza puede vanagloriarse de su inmensa riqueza púnica.
2º.- No creo que sea acertada la idea de su traslado donde está proyectado, pues apenas tendrá visitantes, por estar alejado de la ciudad. Será un simple almacén arqueológico y nada más.
3º.- Tenemos el Museo de Arte Contemporáneo que también tiene su historia, pues además de haber sido Sala de Armas cuando la guerra de la Independencia, oficiales franceses apresados en Bailén estuvieron presos en él, mientras los soldados napoleónicos se morían literalmente de hambre en su reclusión de la isla de Cabrera. Este museo con sus pinturas minimales (Mariano Planells ) podría ser trasladado allí, a sa Joveria. Las obras minimalistas, que por ser una corriente artística nacida en 1970, estarían rodeadas de edificios construidos a partir de ese año, lo que las haría más acordes con el entorno. Lo contemporáneo con lo contemporáneo.
La idea de Mariano Planells de poner el Museo de Arte Contemporáneo en sa Joveria y en su sitio instalar un gran museo púnico, es muy acertada, habiendo hallado, según parece, los restos fundacionales de la ciudad púnica y al estar este edificio dentro del recinto amurallado que es Patrimonio de la Humanidad. Al mismo tiempo, se podría guardar el de la Plaza de la Catedral y continuar su función actual anexo al nuevo museo, que se instalaría más abajo.
Y puestos a hablar de los museos arqueológicos sería quizás interesante que algunas piezas que fueron sustraídas y después vendidas principalmente a los museos de Barcelona y Madrid (donde está `la Dama de Ibiza´) por anticuarios, pintores y arqueólogos aficionados que saquearon tanto como pudieron los hipogeos del Puig des Molins (mis padres me contaron que los soldados vigilaban para impedir estos robos) lo que ocasionó que estas piezas fueran sacadas de su contexto, imposibilitando su datación precisa mientras los saqueadores se enriquecían con lo que se habían apropiado. Sería de justicia que algunas volvieran, aunque es interesante que los museos nacionales tengan una notable exposición de piezas ibicencas, para promocionar un poco más nuestra isla. Pero también sería de justicia que muchas de ellas nos fuesen devueltas para enmendar el expolio a que fuimos sometidos.

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