Artur Mas viajó a Moscú con el alma pura y sedienta del turista, a hacerse una foto ante la catedral de San Basilio. Lo comprendo muy bien. La primera vez que fui a Londres me hice una foto junto a un guardia de Buckingham Palace y en Nueva York, con el puente de Brooklyn a mis espaldas. Nunca estuve en Moscú, pero con toda seguridad me habría retratado como el president, en la Plaza Roja. También otra ante el Kremlin, claro.
El diario ABC da cuenta hoy del muy discreto éxito de su primer viaje de Estado, aunque haya sido en plan virtual. Cuenta en su ‘enfoque’ Jaime González que en el Komsomolskaya Pravda no aparece ni una línea sobre el Foro Empresarial Cataluña-Rusia y el viaje del president, mientras publicaban una foto de cinco militares rindiendo honores a una gallina.