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jueves, 3 de octubre de 2013
lunes, 3 de agosto de 2009
Delación al servicio de la inmersión lingüística
UNA DE LAS peores consecuencias de la política lingüística catalana es la delación. Una persona cuya identidad se desconoce denunció al propietario de una ferretería de Sant Boi de Llobregat por rotular su escaparate en castellano. El dueño del establecimiento se llama Andrés Mora. Emigró a Cataluña hace casi 40 años y desde los años 80 posee ese negocio. Ha recibido un oficio de la Agencia de Consumo de la Generalitat en la que le advierte que será sancionado si en el plazo de dos meses no rotula en catalán, tal y como le obliga la ley. Mora se queja del gasto que va a tener que afrontar, pero está dispuesto a cumplir lo que se le exige, aunque no entiende que se le pueda sancionar por algo que lleva haciendo 25 años. Otros muchos empresarios y comerciantes han recibido advertencias similares de la Generalitat, que está decidida a erradicar el castellano de las aulas, la Administración y todos los espacios públicos. Y ello mediante métodos inquisitoriales que amparan las denuncias anónimas.
El Mundo
El Mundo
viernes, 3 de julio de 2009
¿Español? es más fácil estudiarlo en Francia que en Baleares
Fernando Arce, de Calviá (Mallorca), tiene un hijo de 5 años
"No podíamos escolarizar a nuestro hijo en castellano y nos fuimos a Francia"
“No encontramos plaza en castellano en ningún centro de Mallorca, por lo que nos fuimos a vivir a Francia". Fernando Arce, de Calviá, no se opone a que su hijo estudie catalán, pero opina que otras lenguas le serán más útiles en su futuro.
domingo, 7 de junio de 2009
Catalanismo, negacionismo, fascismo, por Antonio Alemany

- A mi no parece ni bien ni mal que haya catalanistas: están en su derecho y libertad, trayéndome, sencillamente, sin cuidado. Deja, sin embargo, de traerme sin cuidado cuando este catalanismo o cualquier otro ismo invade espacios de mi libertad, estas “libertades negativas” de las que magistralmente hablaba Isaiah Berlin para referirse a este ámbito individual de derechos y libertades inalienables e inembargables que nadie tiene derecho a invadir, ni el Estado, ni la Nación, ni la Constitución, ni las leyes. Berlin recogía, en definitiva, la gran tradición liberal de Locke y Stuart Mill, de Benjamin Constant y Tocqueville que sentaron las bases del individuo-ciudadano único titular de derechos y libertades. (Vid. Cuatro ensayos sobre la libertad. Isaiah Berlin. Alianza Universidad. Madrid 1988)
- Hay una diferencia fundamental entre autoritarismo, dictadura o autocracia y totalitarismo o fascismo. Todos son antidemocráticos, pero el autócrata se limita a ejercer el poder personal mientras que el totalitario o fascista va más allá de la coerción personal aspirando a controlar y condicionar de forma “total” al súbdito, sus creencias y conciencias. Orwell es, posiblemente el que, en el campo de la literatura, mejor ha descrito el totalitarismo y el fascismo. La ciencia política, la sociología y la historiografía hace ya tiempo que han delimitado el campo del autoritarismo y del totalitarismo. Esto es algo que sabe cualquier persona medianamente cultivada, menos López Casasnovas, los redactores y columnistas del Baleares, los comunistas que quedan y los catalanistas en su versión fascista.
- López Casasnovas se irrita furioso porque haya alguien que niegue el “carácter fascista” de la dictadura franquista en la misma línea del púnico Juan Riera, de Miguel Serra, de la joven Laura Morral y de algún que otro periodista lego en Historia y en ciencia política. El franquismo no fue un fascismo, sino una dictadura, una autocracia o un régimen anti democrático con diferentes gradaciones a lo largo de cuarenta años: por esto se mantuvo sin apenas problemas durante 40 años y, desde luego, sin oposición salvo los comunistas de Comisiones Obreras y grupos liberales entre los cuales yo me encontraba. Esto no lo digo yo sino toda la historiografía anglosajona, los hispanistas franceses, la mejor sociología política- el gran Juan Linz, por ejemplo-y, de hecho, la práctica totalidad de los politólogos solventes, y sin que ello tenga que ver con el juicio moral y político que pueda merecer el franquismo. Hasta sobre Mussolini- que fue el inventor del término “fascista”- se discute si fue un fascista o un dictador. Hitler fue un fascista. Y Lenin. Y Stalin. En la España franquista hubieran sido impensables unos “Procesos de Moscú” o un Holocausto nazi, todo ello trasunto de este totalitarismo que aspiraba a formar integralmente un “hombre nuevo”.
- El “negacionismo” es un neologismo que se aplica, inicialmente, a los que niegan la tremenda realidad del Holocausto. Todos los “negacionistas” o pertenecen o están en los aledaños del fascismo. Y es que el “negacionismo”, en realidad, forma parte inseparable de la filosofía que inspira los totalitarismos. El nazismo “negaba” la existencia de campos de concentración y de hornos crematorios. Los comunistas- los de detrás del telón de acero y los de fuera de dicho telón, los comunistas españoles, en concreto- también “negaban” la ominosa realidad de la Rusia comunista y hasta un importante escritor- progre- español justificó el Gulag para callar la incómoda voz de un Soljenitsyn debelador de la barbarie comunista.
- La versión fascista del catalanismo- el que padecemos aquí- sigue estas mismas tácticas y prácticas negacionistas, con la ayuda inapreciable de los tontos útiles o de los compañeros de viaje que me recuerdan a los años del franquismo en los que los comunistas exigían una complicidad vergonzosa respecto a su doctrina, mensaje y política para “no hacer el juego al sistema”. Son más o menos los mismos que ahora- la cabra tira al monte, es por demás- “niegan” los ostentosos ataques a las libertades que practican los catalanistas.
- Obsérvese que la consigna, como en los mejores tiempos, se lleva a rajatabla. ¿ Diez, quince o veinte mil manifestantes en defensa del bilingüismo?. Aquí no hay problema alguno con la lengua: es un problema inventado. ¿Supresión de la libre elección de la lengua de la enseñanza? Paparruchas que no se tienen en pié. ¿El 90% de los colegios públicos sólo enseñan en catalán? Malevolencia de los ultras. ¿ El 90% de los encuestados son partidarios del bilingüismo y de la libertad lingüística? Puro fascismo ultramontano. ¿ Hay que hacer un referéndum sobre la lengua? ¡Qué ridiculez! ¡Qué sabe el pueblo de cuestiones lingüísticas! ¿Se revuelven los médicos al obligarles a conocer el catalán? Un problema artificial. Etcétera, etcétera…
- La primera premisa es negar, siempre negar, el problema, la libertad conculcada, la resistencia de la libertad. Y junto con el “negacionismo”, la sistemática descalificación personal, el argumento ad hominem, todo vale por la causa catalana, todo se justifica- libertades pisoteadas, malestar y protesta social- por la causa catalana. Hasta la violencia- un monopolio del catalanismo- se justifica en nombre de la causa catalana. La diferencia de este tipo de catalanismo- lo he escrito otras veces- con los “fascismos históricos” es sólo de grado- por el momento- no de naturaleza.
viernes, 29 de mayo de 2009
El fascismo que nos llega desde Catalonia

El catalanismo es un tipo de fascismo, o dicho en forma de interrogante, como hace Antonio Alemany Dezcallar: ¿Es el catalanismo un fascismo? Un magistral análisis. Breve, lúcido y al meollo del tema.
Mañana, en el Borne de Palma de Mallorca, una gran manifestación de la sociedad balear en contra de las imposicones lingüísticas y catalanistas de todo tipo.
Por la libertad, nos adherimos a esta manifestación improrrogable ante la sistemática vulneración de principios básicos constitucionales.
sábado, 25 de abril de 2009
En apoyo del señor Vicente Bonet y de la revolución del bisturí, por Toni Boned

Cualquiera que tenga la sanísima costumbre de leer el Diario con cierta asiduidad habrá podido observar cómo en los últimos días se han sucedido, no sólo las cartas de los lectores sobre el mal llamado debate lingüístico en la Sanidad, sino los comentarios que acompañan a éstas en la página electrónica, decuplicando al resto. Y digo mal llamado porque no es un debate en el que existan dos interlocutores con ánimo de consensuar, sino que es un decretazo socialista vía rectal. No es lingüístico porque trasciende lo meramente comunicativo, y no es de la Sanidad porque nos afecta a todos, levanta ampollas y, entre otras cosas, los pacientes, a la progresía, le importan una higa.
Nadie habla de las 931 personas que esperan una intervención quirúrgica en Ibiza y nadie habla de la dotación de recursos para dar sentido a la Ley de Dependencia. Les importa un bledo. Da igual si hay un médico o quinientos. La imposición seguiría siendo igual de execrable en el segundo caso.
Da igual si el nivel B es fácil o difícil. Es discriminatorio. Es un conflicto político con tintes económicos que atenta contra las libertades individuales. De un lado, los de las subvenciones a chiringuitos separatistas, los que se lucran con los cursos y su material, los que viven del teatro paniaguado al que nadie acude, los escritores autogalardonados a quienes nadie lee, los de las cadenas de televisión que nadie ve, los periódicos subsidiados de los que ni se conoce su existencia, las productoras y empresas de publicidad encargadas de las campañas, toda la red clientelar basada en el negocio de la imposición de la lengua catalana y los que pretenden que la Sanidad acabe como la Educación, ni rastro del castellano, ni rastro de la diversidad, con mayoría inmensa de profesores de la cuerda importados dels països catalans y su titulillo del B. Del otro lado, los defensores de los valores constitucionales. No cedan, no se dejen engañar y dignifiquen la ´rebelión de bisturí´. En plena movilización, la señora de Bernat Joan y la señora Chumillas Heredia proponen y desafían. De la primera, no recuerdo ni su nombre ni lo que proponía. La segunda no parece compartir árbol genealógico con el primer conde de Barcelona, sino que más bien parece entroncar con la preciosa serranía de Ronda. No nos propone unas bulerías, ni un zapateao, ni tan siquiera hablar en ibicenco. Nos recomienda abrir una oficina en el hospital para la dinamización lingüística y que paguemos 40.000 euros cuando cerremos la puerta. De acuerdo, ustedes ganan, pero la ponen en el jardín de su chalet, la pagan a pachas y antes se sacan el nivel B de sentido común. Ya está bien de religiones apócrifas con el ciudadano de costalero y sufriendo la presión fiscal.
El Partido Populista, sin ideas propias y acostumbrado a gobernar a golpe de encuesta y según sople el viento, debería empezar a asumir cinco cuestiones fundamentales: protección del ibicenco y su denominación como tal ante el intrusismo del catalán, derogar la Ley de Normalización Lingüística, renegar del infame Estatuto de Autonomía, olvidar la horticoltura -la siembra de bulbos de Cola Cao en los campos de coles- y prestar asistencia jurídica gratuita a todos los padres que, como el señor Vicente Boned Marí, crean conculcados los derechos de sus hijos en la enseñanza. Desde aquí mi apoyo.
Para acabar, y por alusiones, decirle al señor Juan Nieto, delegado del sector Justicia de la CSIF, que su gesto es como las raciones seminales: pequeñas pero importantes. Le felicito. Cuando les toque, que les tocará, estaré con ustedes en la calle compartiendo pancarta.
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