Grupo Mariano Digital
martes, 30 de junio de 2009
In the rare old Times, The Dubliners
Ronnie inolvidable. Yo le conocí en 1969 trabajando de barman en San Antonio Abad (Ibiza).
En aquellos extraños tiempos viejos de la villa de Portmany.
lunes, 29 de junio de 2009
Las claves del fichaje de Jaume Matas por PricewaterhouseCooper
En este artículo explican algunas claves que ayudan a entender este contacto matutino.
Ya sé que a algunos les hubiera gustado más virulencia, pero cuando no es necesario...
Como un tsunami: el nacionalismo catalán y Arcadi Espada, por Ángel Duarte
Hace unos días el diario AVUI entrevistaba a Arcadi Espada. A este profesor de periodismo, y periodista él mismo, no se le ocurrió otra cosa que ratificarse en la opinión, ya expresada en anteriores ocasiones, de que el último Estatuto de Autonomía catalán era un desvarío y de que no menos quimérica era la idea de que Cataluña era, o es, una nación. Se trata de una doble apreciación que comparte una fracción, creo que sustantiva, de la sociedad catalana. El que suscribe estas líneas, sin ir más lejos, también; aunque sea con argumentos distintos a los usados, en algún punto, por Espada. Nimiedades. Detalles. Seguramente dables a la aclaración en escenarios abiertos al debate.
No es el caso. No lo es porque, a renglón seguido, se originó una auténtica deflagración. Improperios, descalificaciones groseras y amenazas implícitas y explícitas. Lo que en términos cinematográficos designaríamos, tras el éxito de Dennis Gansel, como una ola. ¿La tienen presente? Me refiero a esa ola unánime, disciplinada y agresiva a la que da lugar un bienintencionado experimento pedagógico en unas aulas nada dadas, aparentemente, a los excesos. Una ola, volviendo al caso que nos ocupa, que se coló en la edición digital del AVUI y cuya espuma, sucia, acabó salpicándonos a todos. Bueno, en realidad, a unos mucho más que a otros.
Era de esperar. Por dos motivos. El primero, fácil de prever. A poco que frecuenten los espacios en los que se piden las opiniones a los lectores reconocerán que la blogosfera se llena de este tipo de materiales —insultos, escarnios, intimidaciones- con cierta facilidad. Los filtros funcionan mal; si es que funcionan. En rigor, que esto sea así da mayores oportunidades al observador de esta ola concreta. No ha habido diques, la hemos podido contemplar en todo su esplendor. Por momentos resultó apoteósica. Arrebatadoramente catalana.
Cataluña es una región que desde mediados de siglo XIX comenzó a pensarse en singular dentro del proyecto nacional español. Quién fue el responsable de tal deriva es, ahora, lo de menos: que si burgueses o clases populares, que si tirios o troyanos; lo cierto es que el invento funcionó. En el marco de ese proceso, y en unas circunstancias excepcionales de dificultad para el Estado, en esa región cuajó una cultura política nacionalista, un moderno nacionalismo de masas. El nacionalismo no modificó la naturaleza regional del sujeto colectivo, ni la del territorio, pero hizo que el grueso de las culturas políticas operativas se impregnase de ese aroma inconfundible que desprende todo nacionalismo contemporáneo. La historia que vino a continuación es bien sabida. El franquismo y el antifranquismo, con el papel central que en estas materias jugó el fenecido PSUC, jugaron en pro del artificio. Éste se ha instalado en los corazones de los catalanes, o de gran número de ellos, y es el mínimo común denominador que nos identifica. Si no participas de él estás desautorizado para intervenir en el ágora. No formas parte de la comunidad. Eres un inadaptado. Esto lo dicen políticos y periodistas, tertulianos y profesores de universidad, estudiantes asamblearios y amas de casa, a las que se supone pacíficas. Es lo que le echaron en cara a Espada.
Sin embargo, admitamos que no todo es historia. La ola crece y crece. Alguien, no hace mucho, dijo aquello de hagan ustedes el Estatuto que quieran que yo se lo apruebo. El movimiento de las placas tectónicas estatuarias desencadenó un último tsunami. El que no cesa. A algunos les da en la cara; otros surfean sobre la ola sin darse cuenta que, fácilmente, se los acabará engullendo.
Artículo de Ángel Duarte, 30.03.09, El Imparcial
domingo, 28 de junio de 2009
Despiden a 12 correctores lingüísticos de IB3 y se manfiestan
| Los periodistas de IB3 se manifiestan por el despido de los correctores lingüísticos | | |
| Viernes 26 de Junio de 2009 16:47 |
| P-ES.- Los periodistas de IB3 y las empresas subcontratadas que elaboran los informativos para el ente público Balear se han manifestado en Maó para protestar por la decisión de la empresa de despedir a doce correctores lingüísticos que revisaban todos los textos antes de ser emitidos para evitar errores en el lenguaje. Según la información de Jordi Ribera en ultimahora.es, varios manifestantes leyeron un comunicado en el que recalcaban la importancia de estos filólogos porque “su trabajo es velar para que el modelo lingüístico que difunde la cadena sea el más correcto, adecuado y coherente. Con esta decisión creemos que menospreciar esta labor es menospreciar nuestra lengua y renunciar a convertirse en el medio de comunicación pública de referencia en Balears”. El delegado de IB3 en Menorca, Dani Bagur, replicó que el ente público no piensa despedir a nadie, sólo modificar el servicio de asesoramiento lingüístico que estaba contratado. “Hasta ahora sólo se controlaban los informativos y a partir de julio se vigilarán todos los espacios”. Bagur añadió que en adelante los filólogos harán las correcciones a periodistas y presentadores a posteriori tras estudiar sus apariciones en antena. Bagur terminó recordando que “los que se manifestaban pedían por los informativos y nosotros actuaremos en toda la cadena”. |
miércoles, 24 de junio de 2009
Ibiza, entre pocholandia y los precios de atraco
…
Todos los jóvenes de España saben que en Canarias los precios están muy accesibes, que en Menorca y Mallorca se encuentran sitios accesibles. Y también saben que los precios de Ibiza -seguramente arrastrados por el efecto de las pastillas, el brillo de las discos y el seguidismo de una juventud despersonalizada- son de auténtico atraco.
Me gustaría saber las cifras secretas sobre el nivel de repetición del turista enla Ibiza de hoy. Debe ser bajísimo, como en Cuba y Brasil.
Mi artículo de hoy en Diario de Ibiza trata sobre los precios de la cesta de la compra.
También lo puedes leer en Notas de un Fenicio.
lunes, 22 de junio de 2009
Aris y Bodmilgart
La Eivissa del siglo IV antes de Cristo era una tierra de mercaderes que comerciaban con la costa peninsular cercana, el sur de Francia y Mallorca. Dos de estos comerciantes, Aris y Bodmilgart, hicieron negocios con los habitantes del poblado de Ses Païsses, a los que vendieron vino, y son los ciudadanos más antiguos de Balears que conocemos.
Estos datos se deducen de la investigación sobre dos sellos con dibujo, grabados en sendos trozos de ánfora, que fueron hallados en el poblado talayótico de Ses Païsses (Artà) durante la campaña de excavaciones arqueológicas de 2005, que dirigió el arqueólogo Javier Aramburu.
Desde entonces, los sellos han sido estudiados por varios especialistas, como «el mayor experto en ánforas de Eivissa», Joan Ramon Torres, la italiana Maria Giulia Amadasi y Mercedes Álvarez.
Según explica Aramburu, se trata de los sellos sobre ánfora más antiguos de la Península Ibérica. Hasta ahora, «el nombre más antiguo que se conocía también era el de un ibicenco, un sacerdote», y se había encontrado en la Cova des Cuieran. De hecho, Torres «ya sospechaba que en época tan antigua se sellaban las ánforas en Eivissa, ya que había encontrado un sello, aunque sin dibujo».
El hecho de que Aris y Bodmilgart [este último nombre significa «en la mano de Melgart», un dios púnico] pusieran la marca en las ánforas que llegaron a Ses Païsses quiere decir «que debían tener un interés especial en el cargamento, tal vez porque iba destinado a un poblado importante con el que estaban interesados en abrir mercado», añade el arqueólogo.
Mientras que en el siglo IV antes de Cristo Eivissa era una capital importante que vivía una época de esplendor, -«productos suyos se encuentran por todo el Mediterráneo»-, en la que dominaba una oligarquía mercantil y se acuñaba moneda, en Ses Païsses se daba una «cultura periférica», aunque ya no vivían los talayóticos, sino los baleáricos, «es la época de los honderos».
Aris y Bodmilgart eran fenicios y buenos comerciantes de vino, cuenta el arqueólogo Javier Aramburu. Los comerciantes de la actual Pitiüsa mayor «eran astutos» mercaderes que «imitaban las ánforas de los vinos más famosos de otras tierras, como Italia o Grecia», al igual que ocurre hoy con tantos productos. Para ellos el negocio era lo primero, por lo que «en caso de conflicto hasta cambiaban de bando».
Aramburu dice que los ebusitanos son poco conocidos en Balears y que tanto dicha cultura como la talayótica «aún no han tenido su gran exposición, su gran catálogo con artículos de referencia».