viernes, 21 de diciembre de 2012

La suma que divide. Escribe Albert Rivera


Lejos de dimitir, el presidente nacionalista ha decidido seguir adentrándonos a todos los catalanes en el callejón sin salida separatista, ahora con una alianza con ERC


ALBERT RIVERA
El resultado electoral del 25 de noviembre ha sido un fracaso personal de Artur Mas que, tras su deriva separatista, ha huido de la crisis, de los recortes, de la caja vacía de la Generalitat y de la corrupción que acecha a CiU, convocando unas elecciones anticipadas para tener mayoría absoluta, perdiendo 12 escaños y quedándose en el 30% de los votos.
Lejos de dimitir, el presidente nacionalista ha decidido seguir adentrándonos a todos los catalanes en el callejón sin salida separatista, ahora con una alianza con ERC, el único partido que
apoyará su investidura, y bajo un pacto cuyo único elemento de suma es, paradójicamente, la división.
El objetivo común del bloque ultranacionalista es separarnos del resto de los españoles y, en consecuencia, de los ciudadanos de la Unión Europea, fracturando a la sociedad catalana en dos partes, unos contra otros. Ni la economía, ni el empleo, ni la calidad democrática, ni los pilares básicos del bienestar, ni la lucha contra la corrupción -es evidente-, son elementos principales del pacto entre Mas y Junqueras cuando, según los estudios sociológicos, estas son las principales preocupaciones de los ciudadanos de Cataluña, igual que las del resto de los españoles.
La federación nacionalista no se ha atrevido a proponer otro candidato distinto a Mas, como ya hizo con buen criterio el PNV substituyendo a Ibarretxe por Urkullu como paso clave hacia una recomposición de los puentes de diálogo con los partidos de la oposición y con el gobierno central. Ahora todos los catalanes nos vemos abocados a una legislatura convulsa y probablemente breve, y en la que a los problemas que ya tenemos los catalanes se sumará uno nuevo y grave: el de la fractura política, económica y social. Es el momento de plantear otra Cataluña, la que prioriza lo que nos une, la Cataluña que reconoce su pluralidad y no la esconde, y la que tiende puentes con el resto de España en vez de romperlos. Algunos, viendo la que se avecina, empezamos desde hoy a preparar esa Cataluña de todos que, además de un sueño, empieza a ser una imperiosa necesidad.
Albert Rivera preside del grupo de Ciutadans en el Parlament.
abc